viernes, 3 de marzo de 2017

¿Que fue de Gisela Dester?


Últimamente ando fascinado con las aguadas. Podemos encontrar esta técnica pictórica en algunos  cómics donde aportan profundidad y elegancia. Es una técnica humilde, solo utiliza agua y tinta china. Hay que estar dotado de mucha paciencia pues lo que se pretende es captar la luz mediante los infinitos matices que hay entre el agua incolora y  el negro intenso.

En Ticonderoga las hacía Gisela Dester, a quien algunos la relacionan con Pandora Groovesnore. No sabemos que pasó entre Hugo y Gisela, pero cuando se volvió a Europa ella se quedó en Argentina dibujando Ticonderoga, pero los trazos rotundos de Pratt ya no estaban ahí para que ella los suavizara y dotara de sensibilidad.



Es curioso, pero el otro cómic donde me he encontrado con maravillosas aguadas es en El Lobo Solitario, al principio de cada capítulo, Goseki  Kojima nos regala con alguna exquisitez, aunque no se si serán suyas. 



lunes, 13 de febrero de 2017

JOSEP MARIA BEÀ, EL HOMBRE DE LOS MIL ESTILOS


Trilita ediciones, en sus estupendas recuperaciones de obras y autores imprescindibles, nos ofrece un compendio/reportaje de las creaciones de Josep Maria Beà.
El hombre de los mil estilos.

Beà participó de una época extraordinaria del cómic español, tanto dentro como fuera de la península. Entre otras encomiendas, fue uno de los artífices de la invasión hispana en la Warren Publishing, cuyos excelentes resultados catapultaron a numerosos dibujantes y guionistas que reformaron la impronta de la historieta española, convirtiéndola en una fábrica de arrolladores proyectos.

A mi entender, Josep Maria fue siempre una nota discrepante, un autor con sus propios códigos y su propia forma de filtrar la realidad. Sus dibujos, digámoslo de una vez, parecían (y siguen pareciendo) los de un alucinado, los de un vidente de clasificación improbable. 
Claro que, para llegar a ciertos logros realizó mil piruetas (o mil estilos), y todas brotaron de su evidente capacidad creativa, de su facilidad para hilvanar historias asombrosas y delirantes, a través de un trazo personal, alejado de los convencionalismos.
Josep Maria creó sus propios mundos que están en éste (como decía Paul Eluard), mundos de locura y advertencia, mundos que son sueños (y también pesadillas) y son viajes a nuestro imaginario más profundo (a veces sin retorno).

Disfrutemos con la fascinación que irradian las historietas de Beà.