lunes, 13 de diciembre de 2010

"Plastic" de ADOLFO BUYLLA y BRUCE JONES


No de manera casual ha aparecido en nuestras playas una de las muchas perlas que realizó el gran dibujante Adolfo Álvarez Buylla (1927-1998).
Buylla es otro de los grandes maestros olvidados, cuya obra debe reivindicarse con absoluto merecimiento. Su magnífico legado se halla esparcido y quizá demasiado oculto por diversas épocas, varios continentes y múltiples editoriales.

En España puso su personal granito de arena en el desarrollo de la edad dorada del tebeo hispano, a través de su colaboración en series como Diego Valor, Aventuras de Guillermo (para la revista Chicos), Atomo Kid, El Capitán Trueno, El Jabato, Carlos Audaz, Inspector H, Bill Barnes (quizá su mejor serie de esta época), Olimán, El defensor, y El detective distraído, entre algunas otras.
Años después, Buylla daba origen a dos magníficas y rompedoras series, dos trabajos dominados por la ironía, el humor y una sobrada maestría gráfica. Nos referimos a Yago Veloz y El Superdotado, maravillas del cómic español que deberían reeditarse con carácter de urgencia.
En su última etapa española nos ofreció igualmente historietas de gran calidad, como El Gomeru, Trini, El valle de la luna azul y El Wendigo.

Fuera de nuestro suelo, de la mano de Al Williamson, con el que tenía una gran amistad, Buylla estuvo colaborando numerosos años con diversas editoriales norteamericanas e inglesas (Western Publishing, D.C., Pacific Comics, Charlton Comics y Marvel UK), participando en episodios de series y colecciones como The House of Mistery, Espacio 1999, Star Wars, Doctor Who, Boris Karlof. Tales of Mistery, The Twilight Zone, y Knights of Pendragon, por decir unas pocas.

La estampa del dibujo de Buylla es inolvidable: gestos vigorosos y cuerpos elásticos; dominio del movimiento y gran sentido del plano escénico; ojos expresivos y cauce seguro entre viñetas bellamente hilvanadas.
Capacitado para las historias de terror, de suspense y de ciencia ficción (como la presente, publicada en Alien Worlds, nº 5, 1983, con guión del impecable Bruce Jones), y maestro pendenciero para la cuadrícula burlesca y efervescente, Buylla es un autor que no debemos olvidar y sus pecios habría que rescatarlos con la mayor brevedad posible.











9 comentarios:

  1. Desconozco el trabajo de Buylla anterior a Trinca, salvo el Trueno, claro; en esa época encontraba una afinidad temática con Figueras, ese humor paródico con referencias a los cómics de los 40 y al folletín, que me encantaba y me encanta. Buylla era un gran autor, sin duda, al que le ha faltado la estabilidad de una serie o de un personaje, como a tantos otros. Gracias, Jesús, por traerlo de vuelta.
    Abrazos (de mañana no pasa, entenderás fácilmente que me ha tenido ocupado las últimas 48h.)

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  2. Pues yo de Buylla sólo conocía su trabajo en Diego Valor y sobre todo en Yago Veloz.

    De esta historia que nos pones aquí y de su trabajo en el extranjero, ni idea... Así que te agradezco mucho tu aporte de datos y recuerdos.

    Saludos.

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  3. Alien Worlds es una colección que me estoy planteando tratar de conseguir, como su hermana Twisted Tales, también editada y escrita por Jones y de la cual ya tengo varios nº.

    En Pacific se publicaron cómics de una calidad enorme.

    Saludos.

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  4. Clement:
    Buylla es un autor que hizo poco ruido y del que apenas se recuerda un par de títulos, sin embargo, su obra, a mi modo de ver, tiene un nivel de calidad medio más que aceptable. En USA se hizo un hueco entre los grandes y esparció unas cuantas gemas en varias colecciones de terror y ciencia ficción. En España, con evidente gracia cervantina, se rio como nadie de los tópicos del cómic e ironizó con maestría imitando a ¡Foster, Raymond, Eisner y De la Fuente! Ahí es nada.

    MhBeyle:
    Gracias a ti por tu comentario.
    Sin duda, Buylla es un caudal de buenos cómics. Diego Valor no está nada mal, pero a partir de las siguientes series españolas en las que participó, su estilo cobró más enjundia y regaló maravillas como Bill Barnes, Olimán, los episodios de Trueno Extra y especialmente las historietas de sus últimos años en Trinca y El Wendigo.
    Un cordial saludo.

    Mo:
    La verdad es que conozco poco estás colecciones, dado que mi interés radica sobre todo en la aportación en las mismas de algunas autores hispanos, como es el caso de Buylla. Pero reconozco que lo que he visto de ellas me gusta muchísimo.
    Pacific me parece bestial y también me tiene atrapado la variopinta y popular colección Gold Key, donde cabía prácticamente de todo, desde el western de Toth hasta el Tarzán de Munning, o desde la buena ciencia ficción hasta el Turok de Giolitti. Una joya.
    Un abrazo.

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  5. Hola Jesús,
    Gracias por descubrirme otro titán de los lápices!
    Menudo elenco se comparte en este comic: El caballero Bruce Jones al guión y nada más y nada menos que Joe Chiodo al color!
    Ahí es nada!

    Un abrazo!

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  6. Hola, Fran, me alegro de leerte por aquí.
    Buylla, por cierto, es paisano nuestro, aunque después vivió en Asturias buena parte de su vida.
    Se trata, como tú dices, de un titán de los lápices bastante desconocido hoy en día.
    Mi intención es precisamente ésa: recordar a los grandes maestros de nuestro cómic.
    Un abrazo.

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  7. Un gran dibujante!!
    Gracias Jesús por está Historieta.

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  8. Buylla, sin restarle un ápice a sus muchos méritos, a su longeva y prolífica carrera y trayendolo al terreno mas visceral y personal no es un dibujante que me atrajera demasiado. Cuestión de gustos supongo.

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  9. Kraustex:
    Gracias a ti por comentar, amigo.

    Paco:
    Sobre gustos no hay nada escrito, como se suele decir.
    Cuando conocí a Buylla, a partir de sus aportaciones a las series de Trueno, su dibujo me pareció extraño y algo feo, pero claro a su alrededor estaban Ambrós, Pardo y Fuentes Man que en preciosismo gráfico le daban cien vueltas.
    Después leí Yago Veloz y el Superdotado y mi opinión cambió de raíz: su estilo se me descubrió entonces, sin comparaciones, como un libro abierto. Empecé a ver su acercamiento a la caricatura, su ironía, su narrativa impecable, su dominio del movimiento, su expresividad...
    Desde entonces quedé prendado de sus siluetas y ando buscando sus pecios allá donde el mar los haya podido arrastar.

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