La temática de terror y fantasía, muy en boga por aquellos años, tenía grandes y respetables artífices, muchos de los cuales recalaron, junto a Gene, en las publicaciones de la Warren. Magníficos autores como Reed Crandall, Bernie Wrightson, Alex Toth, Richard Corben, Neal Adams, Al Williamson, Steve Ditko, Frank Frazetta, Wallace Wood y otros muchos, dieron comienzo a una etapa inolvidable que revolucionó buena parte de la técnica del cómic, a través de un alto grado de experimentación y de un alarde de las destrezas compositivas. Etapa que, como bien sabemos, vino a consolidarse posteriormente con el desembarco de la armada española, de la mano de Víctor de la Fuente, Esteban Maroto, Josep Mª Beà, Luis Bermejo, José Ortiz, Martín Salvador, Isidre Monés, Ramón Torrents, Auraleón, Luis García y tantos otros, verdaderos monstruos del pincel.
Gene Colan se instaló cómodamente entre el grupo de los elegidos, aportando su extraordinario dominio del claroscuro, lleno de elegancia y expresionismo a partes iguales, además de su incuestionable habilidad en los efectos visuales y en el desenvolvimiento anatómico de las figuras.
Lejos de los autores más pródigos -José Ortiz con 120 historietas, Esteban Maroto con 101, o Luis Bermejo con 78-, la producción de Colan alcanzó la estatura media de quince trabajos gráficos, repartidos de la siguiente manera:
Creepy
Fitting Punishment - Creepy 8 (1966)
Thing of Darkness - Creepy 10 (1966)
Fear in Stone - Creepy 13 (1967)
Eerie
To Pay the Piper - Eerie 2 (1966)
Full Fathom Flight - Eerie 3 (1966)
Hatchet Man – Eerie 4 (1966)
A Matter of Routine! - Eerie 5 (1966)
The Changeling - Eerie 6 (1966)
Witches' Tide - Eerie 7 (1967)
Oversight - Eerie 8 (1967)
Experiment in Fear! - Eerie 9 (1967)
For the Birds - Eerie 10 (1967)
First Blood - Eerie 11 (1967)
Blazing Combat
U-Boat - Blazing Combat 3 (1966)
Conflict! - Blazing Combat 4 (1966)
Creepy 8 y Creepy 10


exquisita plancha de Blazing Combat 3
Su conocida industria en el juego de luces y sombras, que después llevaría a márgenes de ambrosía en The Tomb of Dracula, ofrece sus primeras y deliciosas cadencias en las revistas de la Warren. Su trabajo en ese sentido es absolutamente panorámico -como luego será el de Ortiz-, dado que todas sus planchas se hallan domeñadas por el protagonismo del manchado, circunstancia que se ajusta a la perfección con los géneros en los que se sustentan. Pero más allá de ese incuestionable telón de fondo técnico, Colan ejercita mil lecciones que engalanan los dibujos y articulan las viñetas de forma brillante.
Merced a la iniciativa del gran Mo Sweat, colanofilo y buscemaníaco donde los haya, se han desarrollado los siguientes artículos en homenaje al inolvidable maestro Colan:
Comics is art: El Batman de Gene Colan (o cuando el Señor de las Sombras se encontró con el Caballero Oscuro)
La Canción de Tristán: Gene Colan o la obsesión por el realismo
999: El Supermán de Gene Colan
Llámame Plisken: Fuerza Nocturna: los expedientes del Barón Winters
El lector impaciente: Las mujeres de papel de Gene Colan
Gotham News: Drácula
Safari Nocturno: "Para mí ha sido un viaje que jamás pensé que ocurriría"
Travelling en los surcos: Gene Colan en Capitán América



























Aunque estas obras sean menores en la carrera de Colan, no desmerecen para nada del resto. Acabo de leer precisamente "Blazing Combat" y esas historias dibujadas por el Maestro son de lo mejor que hizo. Saludos.
ResponderSuprimirEn mi opinión, las dos historias bélicas de Colan son auténticas joyas de museo, dos delicatessen de cómo hacer se debe hacer historieta. Gráficamente son buenísimas, al margen del guión que también me parece excelente.
ResponderSuprimirUn abrazo
De cómo se debe hacer una historieta, quería decir.
ResponderSuprimirYo no considero que sean obras menores de Gene, más bien fueron obras distintas al género de los super-héroes que estaba despuntando con fuerza arrolladora en aquellos momentos.
ResponderSuprimirY si Gene no continuó deleitándonos a todos con historietas de este tipo para Warren fue porque Warren no le daría lo suficiente para vivir dignamente y tuvo que buscarse un contrato en exclusiva, lo que lo llevó a Marvel y a todos esos personajes que tanto conocemos...
Warren pagaba muy bien por página y fue precursora en cuanto a temas de originales y de respeto por los artistas, pero aunque pagara muy bien por página, los artistas no realizaban una cantidad de páginas al año suficientes como para poder vivir sólo de Warren, con lo que muchos tuvieron que buscarse la vida en otras lides... de ahí que tras los primeros años y coincidiendo con el resurgir del comic-book y el género super-heróico, muchos de los habituales de los primeros años de la compañía comenzaron a desaparecer de las páginas de Creepy y cia.; Colan entre ellos.
Entonces es cuando hubo un bajón de calidad relativo en las páginas de los títulos Warren, que es el que hemos estado viendo en los dos o tres últimos tomos de Creepy que Planeta ha publicado... pero a continuación es cuando llegan Corben, Wrightson y cia. y absolutamente después la armada española... Con lo que la calidad está asegurada.
Me reitero en que para mi éste es el mejor Colan que se ha visto jamás, tal vez junto al de Nathaniel Dusk y The Tomb of Dracula.
Saludos.
Yo únicamente tengo el tomo 2 de Creepy y el de Blazing Combat, de momento no me he podido permitir comprar más tomos de Creepy ni empezar con Eerie ,pero por lo poco que he visto en estos dos tomos que tengo, Colan realiza un trabajo absolutamente sobresaliente y muy experimental y que para nada me parece menor, si acaso más desconocido en comparación con su producción marveliana(Daredevil, Capitán América, Tumba de Drácula...).
ResponderSuprimirMuy buen post Jesús, felicidades.
Un saludo. Jaime Sirvent
De lo poco que he visto estoy de acuerdo con Mo; es de lo mejor de su producción como también le pasó a Alex Toth.
ResponderSuprimirUn gran post.
Saludos.
Tengo el de Toutain. Es Colan, se nota y agradece. Y creo que se le reconoce más que en las páginas del primer DD que ha puesto Tristán, que debió hacer al mismo tiempo que esto (pero ahí recuerda más casi a Romita que a él mismo)...Pero más allá del dibujo, a mí las historias no me parecieron gran cosa.
ResponderSuprimirLas de guerra no las he leído, así que sobre esas no opino.
Buena entrada.
Un saludo.
Mo:
ResponderSuprimirYa sabes que opino como vos. De hecho, considero que los primeros pasos de Colan en Marvel no tienen mucho que ver con su gran aportación en la Warren. Sólo al cabo de un tiempo recuperaría buena parte del grado experimental y compositivo que había utilizado en las revistas de terror y en el Blazing. Y no sé si alguna vez alcanzó el mismo grado de brillantez. Quizá sí por profusión, más que por intensidad.
Gracias Tristán:
También creo, como tú, que Toth dejó verdaderas joyas en su paso por la Warren. Y su grado de experimentación es sencillamente alucinante y cautivador.
Gracias Jaime:
Como estamos comentando unos cuantos, el trabajo de Colan para la Warren es, sin duda, poco conocido ¡pero de gran altura!
Gracias David:
Es verdad que las historias pueden parecer de poca enjundia o de efecto relativo. Hay que recordar que existía una imposición de la editorial en cuanto a temática y extensión. También está el paso del tiempo, que todo lo puede. Sin embargo, el dibujo se puede valorar como tal, y a ese respecto la época Warren es una de las más impresionantes.
Abrazos para todos
Yo creo sinceramente que sus primeros trabajos para Marvel también tuvieron una gran losa encima; los entintados. Entre Colletta, Tartaglione y cia. literalmente lo destrozaron... y en el caso de Colan al menos, no es una exageración.
ResponderSuprimirSi eran entintadores que ya no le hacían ningún favor a John Buscema a Jack Kirby y a otros artistas; con Gene Colan, todo sombras, claroscuros y escorzos anatómicos llevados al límite del realismo, la cosa ya era sangrante. Literalmente estaban incapacitados para entintar correctamente el arte de Colan...
...Suerte que en Iron Man llegó Frank Giacoia, que realizó un magnífico trabajo sobre los lápices de Gene... Y luego, más tarde, con Palmer crearían uno de los mejores equipos artísticos de toda la historia del comic-book.
Eso sí, sin desmerecer a Syd Shores, que también lo entintó muy correctamente en DD.
Abrazos.
Felicidades, Jesús, por alegrarnos la vista con esas magníficas páginas de Gene Colan que nos muestras. Fue un autor excelente, digno de recordar. Un fuera serie... Yo no he dejado de admirarle desde que le "descubrí". Saludos.
ResponderSuprimirGracias, Mo, por la cantidad de información que siempre me aportas.
ResponderSuprimirCoincidimos en las opiniones, aunque esto ya hace tiempo que no me extraña.
Gracias, Joan. La verdad es que Colan es un autor especial que merece toda mi admiración.
Abrazos a ambos.
Impresionante bagaje de documentación, una idea genial de Mo Sweat y de todos vosotros acerca de un autor genial. Felicidades por esta bella entrada.
ResponderSuprimirSaludos.
Para mí, el mejor Colan es el de la Tumba de Drácula, aunque esas páginas que muestras de Blazing Combat... son increibles.
ResponderSuprimirGracias, Clement:
ResponderSuprimirPara bonitas, tus entradas de Segrelles. ¡Qué maravilla! ¡Y que suerte el tener esos tesoros de la pintura!
Un abrazo, amigo.
Corsario:
El Colan de Drácula es impresionante y casi inalcanzable. Y el de Blazing (muy poco conocido, por cierto) es sencillamente genial.
Abrazos
Gene Colan, como Alex Toth, son para mi, comiquero, que me inicié desde cero, en la prestigiosa Warren, ejemplos de que se podía obtener un resultado brillante. sin exponer todo el repertorio en cada viñeta.
ResponderSuprimirYo, como en una ópera prima, disponía todas las baterias a un tiempo, aguadas a lo Bataglia, raspados y frotages a lo Brescia, composiciones a lo Maroto o secuencias cinematograficas a lo Sió, y no me importa para nada descubrir mis fuentes inspirativas, ya dije que era un neófito.
Visto en la distancia, esos dibujante, como Caniff, maestros de la mancha, no han sido superados.
Mucha línea clara, sin el color, sería casi nada, muchas secuelas Moebianas (entre las que tambien me cuento) sin el rotring y sus puntitos, tampoco.
Ellos, con un pincel y un frasco de tinta china se bastaban.
Loor a su técnica!! Aunque, aquellas viñetas supercurradas de los 70 que nos llevaban un montón de horas, tampoco son grano de anis, o moco de pavo, como dirian los de Bruguera, o puestos a decir... "No se las salta un gitano".
Isidre
Hola Jesús,
ResponderSuprimirCuriosamente la semana pasada ví muy saldado el album de Toutain sobre Colan en mi librería favorita y me lo compré sin titubear. Al abrirlo en casa constaté que ya lo tenía, pero bueno, como no sé donde anda el otro(vaya cabeza la mia...) disfruté nuevamente del preciso y efectista tratamiento atmosférico de las aguadas del bueno de Gene.
Un abrazo!
Hola, Isidre:
ResponderSuprimirComo es bien lógico, has explicado de manera perfecta las maneras y la grandeza de aquellos magníficos dibujantes setenteros, entre los que te encuentras.
Gracias por ilustrarnos y un fuerte abrazo.
Hola, Fran:
También tú sabes muy bien las cualidades de autores como Colan, que manejaban el manchado y la tinta de forma maravillosa.
Gracias por opinar y un abrazo, querido paisano.
Pues si Jesús, no estaría mal un anecdotario "Aventuras y desventuras de un comiquero setentero"
ResponderSuprimirSi te decides, cuenta conmigo, incluso intentaría convencer a Beá, que es un pozo sin fondo de anécdotas (juraria que algunas... inventadas)
Y en cuanto a Kafka, sigo empeñado en un proyecto, juntar sus cuentos cortos (pa' mi sus mejores obras, y que Crumb ha obviado en su novela gráfica) son textos de media pagina que como en "Un mensaje Imperial" se podrian ilustrar en en 3 o 4 paginas con el texto integro. Quitar una frase, sería imperdonable.
Debo encontrar el tiempo para ello, me hago maaaayor.
Isidre