domingo, 21 de agosto de 2011

AMBRÓS: el dibujante que se instaló en mis sueños (Primera Parte)


Hay una serie de autores de cómic a los que admiro profundamente: desde Hal Foster a Víctor de la Fuente, o desde Alex Raymond y Jean Giraud a Antonio Hernández Palacios y Jesús Blasco, entre muchos otros. Pero no recuerdo haber visualizado alguna vez sus obras en mis ensoñaciones o duermevelas.

Miguel Ambrosio, Ambrós, el genial creador gráfico del Capitán Trueno, es el único artista cuyos dibujos se han instalado en mis sueños.

El hecho empezó a sucederme cuando, siendo apenas un chaval de unos ocho o nueve años, aparecieron en mi casa algunos cuadernillos apaisados de la colección más exitosa del cómic español.
Nunca he vuelto a sentir lo que experimenté aquellas tardes de verano, en las que, sentado en un viejo corral, leía las aventuras del mejor caballero del mundo.
Desde el principio, las imágenes de Ambrós me parecieron lo más hermoso que había visto en papel. Y hoy por hoy, casi sigo pensando lo mismo.
Por las noches, mis sueños quedaban inundados de los preciosos perfiles y las dinámicas viñetas que dibujaba aquel mago de los lápices.
Soñaba y soñaba con el Capitán Tueno, y siempre era el de Ambrós.
Posteriormente, he sabido distinguir el trabajo de otros autores y me he sentido atraído por algunos de ellos, especialmente por Fuentes Man y Ángel Pardo, que considero dos autores de auténtico lujo.
Sin embargo, en mis sueños sólo se trazaban las líneas ambrosianas, las fantásticas estampas de un dibujante irrepetible, cuya calidad bien pudo suponer la aportación fundamental en la grandeza y el éxito de un personaje que se ha convertido en un mito.

Hoy he vuelto a soñar con los dibujos de Ambrós;
y los pecios, aliados de la noche, me han traído estas viñetas maravillosas.

Recuerdos imborrables de un tiempo que se fue pero que siempre estará vigente
allí donde quiera encontrarlo.


la primera viñeta

presentación del héroe

el rey Ricardo, primer amigo

fortaleza y valentía

la hermosísima y orgullosa Sigrid

Ragnar, el gran jefe vikingo

secuencia tripartita o cómo se dibuja de forma genial una escena de acción

Trueno y Sigrid: el principio

el valor de Crispín

Trueno en peligro

razas y animales: la especialidad gráfica de Ambrós

cuidado con el hipopótamo

destreza y agilidad

el pozo y el terror

trepidancia absoluta o la viñeta estructuralmente perfecta

Morgano y el invento del globo aerostático

sin rival con la espada

Trueno y Goliath

salvamento prodigioso

los mongoles

lucha feroz

combate singular desde varias perspectivas

final abrupto

la fuerza de Goliath

caída mortal

el reto más increíble

Trueno contra Gengis Khan o la página maravillosa

contra los monstruos

derrumbe letal

la unión hace la fuerza

la atractiva efigie del Capitán

Trueno nunca lucha con mujeres

los vikingos o el arte de Ambrós, con el entintado de Beaumont

la muerte de Ragnar

barcos y castillos

la reina Sigrid

contra Kundra


no recuerdo mi nombre

Kyril y Kundra: la muerte feliz

el ídolo gigantesco

el salto de Izca

25 comentarios:

  1. Fantásticas imágenes. Debo confesar que a Ambrós y al genuino Capitán Trueno los he descubrí con treinta y muchos años. En mi niñez y adolescencia sólo me llegaron sueltos algunos trueno color de los últimos y no me gustaban nada porque eran bastante ridículas y pasé bastante del capitán trueno, por lo que el factor nostálgico que tanta importacia tiene en estas cosas (recuerda la anecdota del tom y jerry por 200 euros que sale en el vídeo) a mí no me influye para nada con respecto a este personaje. Lo veo de forma más objetiva que otros tebeos. Eso sí, una vez descubierta su primera etapa y a su creador original es imposible no ensalzar todas las virtudes que presenta para los que amamos este medio. Poco a poco he conseguido la coleccion original apaisada reeditada y disfruto de ella con pasión de lector de tebeos empedernido.

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  2. los descubrí quise decir, y no, los he descubrí

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  3. Siempre dije que de niño quería ser dibujante de cromos, y lo conseguí 5 o 6 años despues.
    Tambien que hasta finales de los 60, (yo ya tenía 20 años) no me emocionó el cómic, hasta caer en mis manos las revistas Drácula y Linus y decidir dedicarme a él.
    Pero de niño, cada tarde al salir de cole, me acercaba al puesto de pediódicos y revistas de mi tia, en Via Layetana esquina Alta de San Pedro, y pasaba revista a la factoría Bruguera en peso, y al "CAPITAN TRUENO", creo que es lo único que coleccioné y aun conservo de aquella época.
    El dibujo de Ambrós no me emocionaba,( yo a los 11 años ya era muy exigente) pero si las historias, luego supe de las peripecias politicas de los guiones, y comprendí el por
    qué.
    Hoy aun recuerdo a los héroes... y a Ulrich el Nregro, al puma Garritas... vaya, que me voy a revolver al desvan.
    Isidre

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  4. Si esto hizo en las condiciones que lo hizo que no hubiera hecho en otras condiciones.
    De Ambros se pueden valorar muchas cosas, pero y incidiría en su honradez profesional (que le hizo dejar la serie cuando triunfaba en el mercado), su dinamisma en el dibujo y su capacidad para representar un heroe que navega nos solo en los sueños de Jesus, sino en el de toda una generación, que aprendió en unos cuadernitos de 1'50 ptes, lecciones morales de amplio espectro.
    Un abrazo desde ya las 180 páginas.

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  5. Corsario:
    Son imágenes que he seleccionado con mimo. De lo mejor de Ambrós, en mi opinión.
    Yo empecé con los cuadernillos pero de forma desordenada, por lo que sufría lo indecible al no saber el final o el principio de muchas historias.
    Después descubrí el Trueno Color y pensé que ya lo tenía completo. Me equivoqué, desde luego. Al poco tiempo me percaté del horror editorial que se había cometido y comencé a buscar los cuadernillos originales y las revistas, que son los que realmente aprecio (junto a las portadas de Antonio Bernal, que son igualmente inolvidables).

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  6. Isidre:
    Me resulta chocante que no te gustaran los dibujos de Ambrós. Espero que hayas cambiado de opinión, si no es así, dejaremos de hablarnos.

    Sabes muy bien las circunstancias en las que trabajaban Ambrós y los de su generación. Sus limitaciones materiales y temporales harían reír ahora a los autores jóvenes. Les harían reír porque igual no se lo creían. ¿Un tebeo entero y cuatro páginas más (como poco) en una o dos semanas? ¡Venga ya!

    Cuando era niño me gustaban los guiones y me emocionaban las historias de Trueno. Ahora reconozco que he cambiado de opinión. Los guiones me parecen bastante insufribles, domeñados por las consignas del status quo de aquel momento. Las historias presentan partes de gran interés (y ahí se nota la mano del señor Mora, que era un gran narrador) y otras partes que me resultan insulsas o pesadas (las bromas y las gracias forzadas, el constante aporte cristianófilo, la sexualidad reprimida, la insistencia con los amigos animales etc.).

    Por eso me quedo con los dibujos de Ambrós. Es casi lo único que me atrae de verdad desde siempre y hasta hoy. Aunque en realidad, como quiero decir con esta entrada, son ellos los que se han quedado conmigo.

    Al final, no obstante, cada cual tiene su propia visión de las cosas.

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  7. CHT:
    Vosotros lo decís bien claro: ¡qué buen vasallo si tuviera buen señor! Las circunstancias en las que trabajaron Ambrós, Darnís, Giner, Ortiz, Bermejo, Boixcar y algunos otros, no hace más que engrandecer el hermoso legado que nos han dejado, por muy sencillo que pueda parecer.
    No creo que Foster o Raymond hubieran cosechado muchas grandezas en las oficinas de Bruguera o la Valenciana.

    Muy oportuno el apunte de la moralidad de Trueno, de la que, indefectiblemente, todos bebimos en un sentido u otro, con buenos elementos universales que Mora manejaba con gran pericia, no exenta de guiños personales.

    ¡Adelante, Moebius: los que van a gozar te saludan!

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  8. Yo estoy totalmente de acuerdo con Jesús al ensalzar el trabajo de Ambrós (y Darnís, Boixcar, etc...) teniendo en cuenta las condiciones. Es algo parecido a lo que pasaba en el mundo del comic-book americano de los 60 y 70 con Jack Kirby o John Buscema.

    Ahora todo ha cambiado, incluso en el mundo mainstream americano. A los grandes artistas se les da más tiempo para dibujar sus obras, se dedican a un sólo título a la vez y además cobran muy bien por ello... En aquella época Kirby o Buscema cobraban "bazofia" por lo que hacían, con lo cual era normal que estuvieran dispuestos a realizar más títulos al mes para poder vivir dignamente.

    Los artistas como Ambrós son admirables; basta con pensar lo que habrían hecho de vivir otra época y haberse podido dedicar a realizar obras más personales y con mucho más tiempo dedicado a cada página...

    Bonita selección de viñetas.

    Saludos.

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  9. Amigo Mo:
    Reconozco que hay alguna similitud entre nuestros dibujantes de tebeos y los autores del comic-book, pero en el fondo, la verdad, sigue habiendo grandes diferencias.
    Buscema y los otros son autores muy conocidos en todo el mundo, con enorme prestigio y fabulosas ventas. Sin embargo, ¿quién es ese Ambrós? Sólo lo conocemos en España y poco más.
    Sí, ya sé que Big John, Colan y los demás son artistas de altísimo nivel, pero los nuestros, si nos fijamos con detenimiento, no desmerecen en muchos sentidos, Y por supuesto hay que tener muy en cuenta los pésimos materiales con los que trabajaban (véase el papel horroso de los cuadernillos o el entintado casi siempre deleznable), y las mordazas socioculturales que tenían que soportar.
    Las condiciones de aquellos años significaron veraderos obstáculos que no permitieron el justo desarrollo de aquellos maestros inolvidables.

    Abrazos

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  10. Tienes toda la razón, Jesús. De todos modos desengañémonos, si Big John en vez de haber dibujado a personajes que se convirtieron en iconos mundiales como Conan, Thor o los Vengadores (por poner tres ejemplos), sólo hubiese dibujado aquellos cómics para Dell, tipo Indian Chief o algunas adaptaciones al cómic de grandes películas de la época (Espartaco, Sinbad, etc.); estoy seguro de que no sería tan reconocido mundialmente, ni de lejos.

    Aunque la censura y los paupérrimos medios que había aquí sí que fueron un handicap terrible...

    Saludos.

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  11. Amigo Jesús, yo no tengo palabras para explicar
    lo que de niño, significó para mí El Capitán Trueno del genial Ambrós. Sólo decir que fue mi maestro; al visionar de niño sus dibujos llenos de expresividad, acción (y ahora puedo hablar de su magistral narrativa),en mi pasión por aprender a dibujar, me inspiré tanto en Ambrós que creé un personaje que denominé El CAPITÁN RAYO, unos 9 tebeos que guardo como una reliquia.
    Para mí, en España, no ha habido otro dibujante
    tan EXCEPCIONAL!
    Perdón por haberme extendido, no era la idea.
    Un fuerte abrazo.

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  12. Gracias, Joan:
    Nuestros sentimientos son muy parecidos: también para mí Ambrós es un autor extraordinario, cuyos dibujos, tan preciosos y dinámicos, debía ejecutar con una facilidad ultramundana.

    Por cierto, nos tienes que brindar algún dibujo de ese Capitan Rayo. A buen seguro, que será también una maravilla.

    Abrazos

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  13. Amigo Jesús, sentiría vergüenza de mostrar esos dibujos de El capitán rayo, ya que yo debía tener 13 0 14 años, y fueron mis primeras prácticas como he dicho, basándome en el Capitán Trueno. Es cosa de niños.
    Un saludo.

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  14. El Capitan Trueno en version apaisada lo tenia mi abuelo en su casa de Sevilla. Cuando iba en verano, me pasaba las horas leyendolo, sentado en el suelo que era mas fresco (tambien jugaba con un tren electrico y los soldados de plomo, como los Warhammer de hoy). Cuando uno se acostumbra a lo bueno te vuelves intransigente, nunca entendi la politica de Bruguera con los Trueno Color, si para mi era evidente el destrozo, demuestra la total falta de aprecio de Bruguera y sus empleados por lo que hacian.
    Hoy, esos cuadernillos, se me deshacen entre los dedos. Por suerte la digitalizacion llego a tiempo.

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  15. Hay una experiencia irrepetible, la lectura original en su época, la alegría que significaba cada cuaderno, transmitida por la propia alegría vital de los personajes. Comparto contigo, Jesús, que Ambrós, para mí, es un punto y aparte. Raymond y Foster despertaban mi admiración estética, aun de niño, pero Ambrós era una vivencia.
    Un abrazo, Jesús.

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  16. Por mi parte, como ya he dicho arriba, leí algunos cuadernillos y extras en el viejo corral de la antigua casa. Después, ya adolescente, me coleccioné el Trueno Color. NO me gustaba la chapuza de los interiores, pero los cuadernillos habían desaparecido y era lo único a lo que podía optar. Eso sí: las portadas de Bernal me parecían y todavía me parecen llenas de magia y energía. Me resultan tan inolvidables como los dibujos de Ambrós, Pardo y Fuentes Man.

    Lo de Bruguera no tiene nombre ni justificación posible, aunque, en la otra esquina, justo es reconocer el fabuloso legado que nos ha dejado.
    Sus vergonzosas y estúpidas maneras nos han privado de muchísimas cosas. Por ejemplo, los rostros de Trueno dibujados por Buylla, Tomás Marco, Escandell, buena parte de Fuentes Man, etc. Un atraco a mano armada. Por no hablar del color, la rotulación, la censura, el papel, la infantilización constante, y así hasta el infinito y más allá.

    Respecto a Ambrós en Trueno, soy de la opinión que su etapa y la de Fuentes Man, deberían reeditarse en formanto bien grande, limpiando líneas y rotulando de nuevo si es preciso. Sería el mejor homenaje de dos grandes de nuestra historieta que no fueron muy bien tratados en su propio país.
    También Pardo merecería algo similar, pero habría que discriminar con precisión los materiales en los que colabora Martínez Osete, cuya resolución es muy inferior y empobrece el resultado.

    El material que comentas ha debido estar expuesto a algún elemento que no logro advininar. Yo también tengo los cuadernillos (que conseguí a posteriori), y aunque viejos, no se me deshacen.

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  17. Clement:
    Lo has dicho magníficamente en una sola palabra: ¡vivencia!
    En efecto, Ambrós me hizo soñar como nadie en aquella época (se acercó Hergé, con el Tintín que leía en casa de un vecino, y, por supuesto, Darnís, con el Jabato). Después, he descubierto verdaderos monstruos del dibujo y de la narración gráfica, pero aquellas vivencias y los sueños que se derivaban de ellas, son irrepetibles, como de otro mundo. Son mi historia.

    Nunca serán pocos, al menos para mí, los homenajes que les hagamos a Ambrós y compañía.

    Un abrazo

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  18. ¡ME HA EMOCIONADO TU ESCRITO, JESÚS!
    Yo conocí el Trueno a finales de los 70, con 7-8 años, es decir: el Trueno Color (que para mí era maravilloso). Así que en realidad mi flechazo se produjo con los remontajes infames, y además leyendo a Marco y Pardo, no a Ambrós.
    Posteriormente, y debido a mi irrefrenable pasión por el cómic, llegué a los apaisados de Ambrós y desde entonces soy truenófilo irredento.
    Debido a mi trabajo me toca dormir como los gatos en ocasiones, unas horas aquí y otras allá, y una de las maravillosas maneras de conciliar pronto el sueño es recorrer mentalmente esas ventanas a la maravilla que suponen las viñetas de Ambrós. Esas luces, esas sombras, ese movimiento, esa expresividad en los rostros, nuestros amigos...
    Acertadísimo el resúmen que habéis puesto por ahí: VIVENCIA. Ambrós era eso, vivencia y magia. Y en eso pocos autores (del mundo entero) le superan.
    Respecto a los comentarios sobre los sufridos autores USA y España, pienso que entre ellos había muchísimas más similitudes que diferencias. Recientemente he leído la biografía de Kirby de Evanier y, al menos hasta finales de los 60, la historia es paralela: trabajar a destajo, sueldos miserables, ninguna seguridad económica/ laboral/ familiar, desprecio por las reivindicaciones de los autores mientras se enriquecían los gerifaltes de las editoriales, censura atroz, cero reconocimiento...
    Todo esto sucedía en los 40, 50 y 60 en USA. Nosotros tendemos a verlo bajo la distorsión del reconocimiento posterior que (menos mal) han tenido estos maestros, pero en su época no firmaban autógrafos ni iban a las convenciones sobre alfombras rojas. Eran anónimos y bien puteados, como aquí.
    Lo malo es que en nuestra "lo-que-le-queda-todavía" España eso no ocurrió, y estos maestros nuestros se murieron de asco.
    Esperemos que algún día, aunque nosotros los fans de ahora ya no estemos aquí, se les reconozca y valore con letras de oro en la historia de los cómics españoles.

    ¡Un fuerte abrazo y enhorabuena por el blog!

    Oscar J.

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  19. Óscar:
    Muchas gracias por todo, y me alegro de que te haya gustado mi humilde montaje dedicado al genial Ambrós y su Capitán Trueno.
    Describes con precisión las virtudes de Ambrós y compartes con nosostros las vivencias y los sueños que nos deparó su magia con los lápices.

    Tienes razón en lo de las similitudes con los autores norteamericanos de mediados del siglo pasado. No niego esas coincidencias. Pero con el transcurso del tiempo las diferencias se han agrandado hasta grados superlativos. Kirby, Buscema y Colan son mitos internacionales. Ambrós, Darnís y Fuentes Man nos lo conoce ni Dios, más allá de nuestras fronteras.

    Un abrazo y pásate cuando quieras por este hipernostálgico blog.

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  20. Bueno, bueno,Jesús, que yo no dije que no me gustara Ambrós,ni mucho menos el Capitan Trueno, !Si junto con Pulgarcito, es lo único que coleccioné de pequeño!, y eso que tenía a mano en el puestecito de tebeos familiar, Jabatos, Cachorros, Cosacos Verdes y demás.
    Claro que son vivencias inolvidables, y esto las pone al margen de toda crítica, pero no creo que sea politicamente incorrecto comentar cosas como que Boixca siempre dibujaba la misma cara, rubio si era aleman y moreno si de cualquier otra nacionalidad, o que prefiero al Iranzo de la Familia Pepe, que a cualquier otro,
    y difiero contigo en cuanto a los guiones de Mora, recuerdo una historia, creo que situada en tierra azteca o Maya, en que un cruel reyezuelo convertía a sus enemigos en capsulas doradas, sumergiendolos en oro líquido para luego coleccionarlas, todo bajo las órdenes de un ídolo, que hablaba y daba órdenes, gracias a un ingenio, un escondrijo y un pre- megáfono que controlaba el reyezuelo de marras, que al fin, enfrentado al Capitan, daba con su voluminoso cuerpo a la piscina, sin cápsula ni nada.
    Esta historia, avanzada en 30 años a no se que peripecia del Indiana, me conmovió hasta el punto de poner en duda mi fe, (a los 11 años) al descubrir la cantidad de manipulaciones interesadas que la secta sacerdotal podía haber pergueñado durante miles de años (y ahora mismo)para su provecho e interes.
    Nunca supe como a la censura se le escapó eso.
    !Gracias Victor Mora!!!
    De acuerdo contogo que el color chapucero posterior no le hico ningun bien al Capitán, y es el color es un arma de doble filo, si incluso pudo con el Principe Valiente, cayeron en mis manos varios tomos coloreados, no se si de Burulan, pero no descubrí al auténtico Principe en una edición en blanco y negro, creo que francesa, y lo mismo pasó con Flash Gordon, por cierto,poseo un hermoso album del 72 del "Tarzán a pornas son" de Hogarth,editado por Wiliam Forlags,N.Y. con un muy digno color, o sea que se puede hacer.
    Por cierto, en "Aventuras del F.B.I. me gustaban más los dibujos que el guión, pero fué un poco antes, cuando mi hermano mayor.

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  21. Oye Jesús; Ya se que eso no es "discos solicitados" pero vista tu afición por eso que podríamos llamar Ilustración artística o viceversa, yo me pido que hables algun día de esos tres monstruos, DULAC, RACKAM y HOWARD PYLE.
    Muchos lo agradeceríamos un montón.

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  22. Isidre:
    Respecto al trabajo del señor Mora en Trueno, me refería a la diferencia entre el guión concreto y la historia que se está narrando. Los guiones son los que ahora me parecen cansinos, repetitivos y poco apropiados, con expresiones indolentes y lenguaje carpetovetónico, pero las tramas, los personajes y los símbolos utilizados siguen causándome la misma sensación: ¡son magníficos!
    Por ejemplo: todas las peripecias en torno a los malvados Krisna y Chendalang, son una auténtica delicia narrativa: Mora se mueve con sus mejores armas y Ambrós está en el momento más álgido. Para mí, los mejores 10 ó 15 cuadernillos de la serie.
    La historia del dictador Titlán (los dictadores son constantes en Trueno), que es la que tú rememoras, es también de las mejores, con cápsulas incluidas.

    Hombre, es verdad que Boixcar dibujaba muchos rostros clónicos, pero tiene, por otro lado, algunas páginas maravillosas, con aviones y barcos, selvas y profundidades realmente exquisitas.

    Lo del color de Valiente parece un cuento sin fin. Me quedo con el blanco y negro de la edición de Caldas.

    ¿Las aventuras del FBI? Buenísimas a nivel gráfico: Bermejo en estado puro, aunque sin desarrollar todavía.

    Recojo con gratitud la petición y cuando pueda hablaré de esos monsturos de la ilustración, y quizá, ya que estamos, de algún otro.

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  23. JESUS, un buen trabajo con esta entrada, para deleite de los seguidores de este personaje.

    Saludos :)

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  24. Gracias Sebas:
    Esa era mi intención: remover la cándida nostalgia de los espíritus emocionados que siguieron los pasos del Capitán Trueno y sus amigos.

    Abrazos

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  25. Algo tarde, pero aprovechando el centenario del nacimiento del maestro, quiero felicitarte por esta entrada que le dedicaste hace dos años y con la que tanto me identifico. Un abrazo fuerte.

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