martes, 9 de octubre de 2012

COMPOSICIÓN DE VIÑETA. AMBRÓS

Capitán Trueno, colección original, nº 13


Esta imagen es quizá una de las mejores viñetas del maestro Ambrós. En ella, el creador gráfico del Capitán Trueno nos presenta un dibujo minucioso, elaborado, pletórico de personajes, donde la dinámica y la acción se estructuran a través de dos líneas entreveradas. El posible eje vertical se ha roto, junto con la cuerda que el Capitán ha cortado con su espada; de esa forma, se han generado dos ejes en forma de aspa que se cruzan precisamente en la propia cruz de la lámpara caída. No es casualidad, por supuesto, dado que la lámpara de velas es el motivo principal de la viñeta. Mientras que un eje se inicia en la figura del Capitán y atraviesa la lámpara transversalmente, siguiendo la pose y los brazos de uno de los villanos, el eje contrario da comienzo en la propia mirada del cruel Manfredo y se extiende hasta el lado opuesto, a través de la línea que desarrolla la enorme lámpara. 
Como clara descompensación que busca un efecto visual impactante, la espectacular patada que el Capitán propina a uno de los "fantasmas" formaliza otro cruce en las alturas. En las mismas alturas en las que Ambrós se mece para crear esta maravilla.





El amigo Emilio propone incluso una estructuración de líneas que uniría todos los vértices y lados a través de una forma geométrica absoluta, como si Ambrós, en su afán por dominar el movimiento de sus escenas -sin duda, uno de sus mayores logros-, no quisiera dejar ni un atisbo para el desorden, ni un ápice para el vacío.
Con esta visión propuesta por Emilio, se detecta con claridad los enormes fundamentos que Ambrós acarreaba, auténtico mago de la inercia y del rebumbio. 

5 comentarios:

  1. Verdaderamente es una maravilla de viñeta, como la mayoría de las escenas de acción de Ambros.
    Saludos

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  2. Tú los has dicho, amigo Francisco: las escenas de acción de Ambrós son maravillosas. El dominio de la inercia en los cuerpos y las poses oportunas en cada lance, son algunas de las cualidades de este autor al que cada vez admiro más.

    Un abrazo

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  3. Hola Jesús,

    En está viñeta se puede sentir el golpazo que provoca la caida de la lámpara, el llanto más el crugir de huesos-dientes y el inmenso pavor que provoca en los accidentados. Ambros como siempre un "cata-croker"!!!

    Un abrazo!

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  4. Toda la razón Jesús.

    Una de las mejores viñetas del maestro Ambrós. El mago del movimiento en el cómic patrio y uno de nuestros mejores dibujantes, para algunos, entre los que me incluyo, el mejor en conjunto de todos los tiempos. A veces, me gusta imaginar a dónde hubiera llegado Ambrós si hubiera tenido medios, y Grafidea primero y Bruguera posteriormente, se hubieran dado cuenta del diamante en bruto que tenían en plantilla...., ya que actuaron de forma totalmente negligente....y se cepillaron a la gallina de los huevos de oro de un plumazo...
    Podíamos tener ante nuestros ojos a un dibujante universal....

    Enhorabuena por el blog, que sigo desde hace poquito. Muy bueno. Seguir así.

    Un saludo.

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  5. Fran:
    Tienes razón, amigo. Con esta viñeta casi se puede percibir los efectos de la acción que representa. Ambrós era genial...

    Diego Altriste:
    Gracias por tus palabras.
    Opino exactamente igual que tú. Creo firmemente que Ambrós era un dibujante extraordinario que no tuvo la suerte suficiente ni los medios adecuados para desarrollar aún más su talento, que era enorme.
    A menudo, se suele decir que Ambrós y otros dibujantes del tebeo clásico (quiero pensar en Darnís, Fuentes Man, Ángel Pardo) no evolucionaron en su obra, como sí lo hicieron otros autores de la misma época, véase Ortiz, Bermejo, Bielsa, Martín Salvador, etc.
    Por diversas razones, algunos de ellos tuvieron más oportunidades de trabajar, tanto dentro como fuera de España. Los últimos que he nombrado triunfaron en el extranjero, pero Ambrós y compañía también lo hubieran conseguido si hubieran tenido el contrato y la disposición pertinentes. Fuentes Man, por ejemplo, fue una excepción y brilló con luz propia en Inglaterra, pero en España estaba atado a Bruguera y esto le limitó en alguna medida. La editorial catalana fue un arma de dos filos: por un lado, desarrolló un mundo tebeístico maravilloso, pero por otro, supuso el freno de muchos procesos creativos.
    Yo estoy convencido de que si Ambrós hubiera trabajado para la Warren, como lo hicieron muchos de sus coetáneos, o si hubiera logrado colaborar con alguna revista inglesa o francesa, o si hubiera tenido un hueco en alguna revista española, tipo Trinca, estaríamos hablando en otros términos.

    Abrazos.

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