viernes, 5 de octubre de 2012

COMPOSICIÓN DE VIÑETA









Alma y su compañero despiertan en la noche del planeta Dragón y observan cómo son rodeados por temibles fieras, que les  observan expectantes, dispuestas a atacar en cualquier momento. Esta sobrecogedora viñeta de Esteban Maroto se quedó grabada para siempre en mi retina cuando la vi publicada en la revista Trinca, allá por 1971. Veamos sus claves compositivas.




Por una parte, la profundidad, muy conseguida mediante el uso de la iluminación, el color y el trazo para definir dos planos contrapuestos. Uno, el más próximo, oscuro, resuelto con tonos fríos y un trazo grueso y potente; el otro, el plano de fondo, muy claro, resuelto con colores cálidos y trazo delicado. La identificación del bien con la luz y del mal con la oscuridad es inmediata. La gigantesca luna blanca ayuda a compensar el exceso de negros.

Pero por otra, el tono amenazante y expectante, inquietante, se consigue con otro elemento importante, que es la composición en espiral que envuelve a las desprotegidas figuras, haciéndolas mas débiles aún si cabe. Esta espiral viene a tener las proporciones de la famosa espiral de Durero, construida en base al nº áureo, la raíz de 2. Esta espiral focaliza la atención del lector en los personajes, siendo su falta de simetría la responsable de lo inquietante de la composición, pues desestabiliza el conjunto. 


  

3 comentarios:

  1. Me recuerda a Flash Gordon y Dale Arden saliendo del cohete que se acaba de estrellar en el planeta Mongo, siendo amenazados por monstruos, en su primera aventura.

    Muchas gracias, como siempre, por tan extraordinarias entradas.

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  2. Si, la situación de ambos es muy parecida, aunque gráficamente está repartida en varias viñetas.

    Gracias por comentar.

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