miércoles, 24 de octubre de 2012

El gran Sergio Zaniboni

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Quien, allá por los últimos 70 y primeros 80 del pasado siglo (¡qué tremendo suena decirlo así!) abriese uno de aquellos estupendos Super Mortadelo de la irrepetible editorial Bruguera, podía tener la suerte de, además de encontrarse a cualquiera de los estupendos dibujantes humorísticos que poblaban sus páginas, hallar entre medias algunas páginas de tinte más realista, con historietas de aventuras, ciencia ficción, del oeste o policíacas, por poner algunos ejemplos. A estas últimas correspondían las aventuras del Teniente Marlo, y uno, cuando contemplaba aquellas viñetas, se daba cuenta de que se encontraba con algo bien diferente.
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Al dibujo sólido, elegante, incluso un punto sofisticado, añadía el dibujante Zaniboni a aquellas historias un algo de la base firme de quien ha sido diseñador técnico y publicista, de quien conoce a la perfección las bases de lo que debe ser la puesta en gráficos de una idea para su cabal comprensión y, a la vez, disfrute estético. Todo esto, y mucho más, encontrábamos en aquellas peripecias policiales de El teniente Marlo. Deudoras seguramente de una estética proveniente en parte de los telefilms americanos, los dibujos de Zaniboni nos trasladaban al marco de la viñeta todo el ambiente, la acción y la pesquisa que deben rodear a toda buena serie detectivesca, bien que, lógicamente, hubiese que ser enormemente concisos y sintéticos para contar una pequeña historia en un número de páginas generalmente escaso.
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Pero ahí quedan las historias de Marlo, guionizadas por Claudio Nizzi. Estupendas muestras de lo que eran aquel tipo de aventuras antes de que el género explotase en su madurez, y explorase otros terrenos, quizá más realistas y truculentos, pero no por ello más entretenidos o divertidos que los que se abrían ante nosotros cuando, tumbados boca abajo en la alfombra del salón, llenábamos de migas y de fragmentos de chocolate las páginas de nuestros queridos Super Mortadelos.




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17 comentarios:

  1. Que bueno verlos activos nuevamente caballeros, estaré vistando el blog :)

    saludos.

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  2. Hola, que hay de nuevo, viejo, ... como diría Bugs Bunny. ¡Que alegría!

    Hemos optado por unir fuerzas, es agotador el mantener un blog unipersonal activo.

    Yo diría que este dibujante ha leido el James Bond de Horack. Los encuadres, las poses, ...

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  3. Big trio,

    Extraordinario descubrimiento por mi parte. Es un auténtico hallazgo, Sr. Gantry.
    Y como dice Emilio hay momentos que recuerda a Horak y otros a Attilio Micheluzzi o mejor dicho; éste a Zaniboni. Supongo que los dos beben de Toppi.
    Maravilloso post.

    Saludos.

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  4. Sí, Emilio, la página sin palabras es magnífica, narrativamente hablando, ¿verdad? Yo también le saco concordancias con Micheluzzi, Tristan, bien visto. Y me alegro, en cierto sentido, de que no lo conocieras. Siempre es grato descubrir algo nuevo (viejuno en este caso) y que es magnífico, además. Gracias por tus palabras.
    Realmente, yo creo que el dibujo de Zaniboni es, en muchas de sus facetas, de quitarse el sombrero. ¿Se han fijado ustedes, caballeros, en la manera pasmosa con la que resuelve las manos? Demonios, si están a la altura del naturalismo sintético de un Toth, qué caramba. Son maravillosas, la verdad. ¡Ay, qué delicatessen escondían aquellos Mortadelos!

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  5. La pose tan natural de la figura encendiendo el cigarrillo, en la última plancha.

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  6. Era tan dificil distinguir lo bueno de lo demás!!! Ese color, esa rotulación ...

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  7. Y esa viñeta de Marlo apoyado en la puerta, con dos manos maravillosas... y esa otra sentado frente al otro tipo, con esa mano apoyada en el muslo y ese dedo meñique despegado del resto, y la pose del tipo de enfrente con la mano en la cabeza, y la mano del poli que sujeta el micro de la radio en el coche patrulla (¿se han fijado en cómo el dedo meñique y el anular se cierran más que los otros para "agarrar" la parte baja del micro?)...y...y...bueno, Zaniboni es un dibujante de altura, no cabe duda, y en todos estos detalles que cualquier otro dibujante mediocre maldibujaría, él demuestra su sentido del detalle y del gusto. Grande Zaniboni!

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  8. Hay que tener la vista muy entrenada para darse cuenta de todas esas observaciones, amigo gantry.

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  9. Bueno, llevo casi toda la vida dibujando, y 15 de esos años trabajando en el mundillo de la animación, así que se coge bastante callo, amigo.

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    1. Hey que activo que está esto!, voy a tener que pasarme un par de veces al día por acá, creo que llegué acá por el blog de Tristan.

      Tristan, espero que no te moleste que haya sacado una de tus fotos sobre librerias de cómics para adornar un blog que duró menos que una golosina , ahí está se pueden dar una vuelta no hay mucho que ver => http://unaplancha.blogspot.com/

      El que si duró un poco más es un TUMBLR que hice con planchas de cómics y aguna que otra cosilla => http://dementrio.tumblr.com/

      Realmente es una alegría verlos nuevamente, saludos.

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    2. Demetrio,

      no me molesta en absoluto, es de la librería portuguesa ¿no?... y me parece un blog muy interesante estaría bien que lo retomases.

      Saludos.

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  10. Magnífico Zaniboni. Me encanta que expongas a autores poco reconocidos o semiocultos.

    Los Mortadelos extras y los Super Pulgarcitos y en general una gran cantidad de las publicaciones cómicas de Bruguera, contenían verdaderas maravillas de cómic realista.
    Autores italianos, franceses, belgas, americanos de varias latitudes y también españoles, salpicaron aquellos tebeos con perlas como la que aquí nos presenta Gantry.
    Tengo que reconocer que siempre era lo primero que leía de estos tebeos. Buscaba con afán los episodios de Blueberry o los de Ric Hochet. Fue así como me topé con estupendos trabajos de Blasco, Ortiz, Fuentes Man, Pardo, Escandell, Carrillo y otros muchos, además de los foranos, por supuesto.

    Me alegro de la incorporación de Demetrio, otro genial apasionado de este mundo entre viñetas.

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  11. ¡Ah, Ric Hochet! Amigo Jesús, otro estupendo aliciente que tenían aquellas viejas revistas. Aquellas estupendas historias de misterio te mantenían bien pegado al sofá, pasando página tras página para saber cómo demonios acababa la trama. Era la época en la que Júpiter Jones, el líder natural de Los Tres Investigadores, era para mí el summun de la pesquisa detectivesca juvenil. Aquellos libros fascinantes de la editorial Molino (otra irrepetible)abrían también la puerta a otro mundo maravilloso, paralelo y complementario al de los cómics,con el que tanto se podía disfrutar. Hace cosa de dos o tres años volví a leer el primero de la saga, "Misterio en el castillo del terror", y lo volví a pasar como un enano, uina vez entré en la dinámica que supone arrumbar a un lado cosas que has ido descubriendo en la edad más adulta. Desde luego, a pesar de que hay ahora mismo una magnífica y variadísima oferta en literatura juvenil, guardo como un tesoro estos volúmenes de Los tres investigadores para cuando mi peque cumpla algunos años más y entre de lleno (¡Espero!)en el gozo de leer libros.

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  12. ¡Los tres investigadores! ¿de quien eran las portadas? esos lomos verdes tan llamativos... jo, cuanto tiempo. Esto mas que un hilo es una red.

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  13. Las portadas, sencillamente sensacionales, eran del gran Badía Camps, Emilio. Tengo la gran suerte de haber podido contactar mínimamente con él, a raíz de dedicarle, en los inicios de mi blog "El bloc de notas de Gantry", una entrada a su obra. Camps se debió enterar del tema y me dejó un comentario muy amable que a mí me supo a gloria, tal es la admirador que siento por él, uno de los grandes ilustradores que ha tenido este país. Y ya que lo nombras, amigo Emilio, si te parece, me reservo la opción de dedicarle una próxima entrada.

    Y, oye, qué bueno que esté este blog tan animado, ¿no? Se ve que estamos todos con ganas de opinar y aportar, que es de lo que se trata.

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