sábado, 27 de octubre de 2012

El rostro del cimmerio

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No puede negarse que el dibujante que más ha calado al acuñar sobre el papel el rostro de nuestro cimmeriano favorito ha sido el colosal John Buscema. Su visión del bárbaro se ha convertido en el icono más reconocible de entre todos los que se han atrevido a plasmar la figura del fantástico guerrero. Sin embargo, hay ocasiones en que alguna excepción surge, bien para confirmar la regla general, bien para mostrar cómo algun otro artista ha sabido captar, tan bien o mejor, la esencia de una idea. En el año 1982, en la revista La espada salvaje de Conan, se publicaba una historia que viene, creo, a confirmar esta teoría. La historia se titulaba "la noche del dios negro, y venía firmada, en su argumento, por Roy Thomas, y en su realización gráfica, por Gil Kane, Neal Adams y "otras manos". De esa historia es de donde proceden las imágenes que se muestran en esta entrada. Y, me permitiréis decirlo, no creo que el fiero luchador haya sido retratado nunca con tanto verismo, tanta humanidad y tanta intensidad en la mirada.

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La historia era realmente emotiva. Conan, tras años de vagar en busca de aventuras y fortuna, tras enfrentarse a peligros de toda índole, tras pasar por los brazos de innumerables mujeres, un día, en una taberna, junto a una prostituta, comienza a mirar hacia atrás, hacia el pasado, hacia su adolescencia, y recuerda el poblado donde  vivió, y donde vivía también Mala, el amor de su juventud. Su recuerdo hace que su vista se enturbie y reflexione sobre la gloria vacía de los combates, la amargura de la soledad del hombre, la existencia sin sentido alguno. Se levanta con un impulso imparable, empuja a un lado a la mujer que intenta complacerle y, montando en su cabalgadura, se dirige a aquellas colinas de su juventud. Cuando llega allí, el pueblo ha sido arrasado por los invasores pelirrojos de Vanaheim, quienes han asesinado a buena parte de los habitantes y se han llevado a varias mujeres, entre ellas a Mala. Conan los persigue y da con ellos, pero sólo a tiempo de ver cómo su antiguo amor se suicida para no entregarse a los bárbaros invasores. Un rugido sale del pecho del cimmerio; le han arrebatado lo que, ahora es consiente, más quería, y alguien ha de pagar por ello.  Blande la espada e, inmisericorde, destroza a todos los presentes en al lugar. Luego, la calma. Escribe Roy Thomas:
"La locura se ha ido y sólo queda un sentido de tristeza, de profunda futilidad".
Conan ha defraudado a su antigua amada, y conoce bien que es un peso que nunca podrá quitarse de la cabeza.
¿Y cómo es Mala? Pues, en los lápices de Kane y Adams es, como era de esperar, una auténtica belleza. Aquí van dos imágenes para demostrarlo.




La asombrosa variedad de matices que se observa en los rostros de esta historieta nos habla de un momento mágico en la trayectoria de dos dibujantes tan atractivos como Kane y Adams. Pocas veces, si no ninguna, habremos visto en la mirada del cimmerio cómo "piensa", se preocupa por algo o alguien, o reflexiona tan hondamente como en esta magnífica historia de nuestro bárbaro favorito.


6 comentarios:

  1. Formidables viñetas, sin duda, llenas de energía y de precisión escénica.
    A mí me gusta muchísimo Adams, pero como Kane también es un genio, no puedo más que sumarme a este elogio superlativo. ¡Qué grandes! Y eso sin desmerecer un ápice al zar de todas las Rusias, nuestro admirado Big John.

    Maravillosa entrada, amigo Gantry.

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  2. Que dificil resulta dibujar el rostro de un personaje colectivo. Conan, Flash Gordon, Trueno, ... siempre se nota la mano del profesional que le está dando vida, incluso siendo el mismo autor, como Blueberry, depende de la época en que se dibujó.

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  3. Kane y Adams, vaya pareja, sí. La etapa del trepamuros de Kane es fantástica, y la de Batman de Adams...¡qué decir! Pero fijaos que, en ese mismo número de donde he sacado esta historia de Conan, hay otra que dibuja a los lápices sólo Adams, y...no es lo mismo. Contiene viñetas fenomenales,claro, y el dibujo del guerrero es, en general, estupendo, pero no llega, ni de lejos, a la intensidad y la hondura con la que consiguen dotar ambos, mano a mano, al bárbaro aventurero. No sabemos si era Kane (yo apuesto por ello, ya que algunas poses y angulaciones de cámara son claramente de su sello) quien hacía los primeros bocetos y luego Adams metía mano sobre los mismos para realzar el verismo de los rostros, pero, sea como fuere, el resultado es espectacular, y nos deja para la bibliografía de Conan esta historia magistral.

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  4. Totalmente de acuerdo, una combinación explosiva. Supongo que Adams daría todo de si mismo en este trabajo, pues siempre reconoció en Gil Kane una de sus principales influencias.

    Saludos.

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  5. Desconocía, amigo Mo, esa influencia declarada de Adams acerca de Kane. Pero me parece muy honesto por su parte. Desde luego, hay concordancias de estilo entre ambos, entre ellas esa preferencia notable por determinadas angulaciones y escorzos exagerados,muy picados o contrapicados, que son marca de la casa de ambos, bien que Adams lo llevara más tarde e expresiones extremas en su afán por un realismo influído, seguro, por las perspectivas que las lentes especiales de las cámaras cinematográficas lograban conseguir.

    Un saludo!

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  6. Sí, supongo que de Kane captó especialmente su dinamismo y perspectivas de la figura en movimiento, mientras que de Drake el realismo más clásico propio de los grandes realistas de los cómics de prensa... Una combinación explosiva, sin duda.

    Saludos.

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