martes, 27 de noviembre de 2012

EDUARDO VAÑÓ: portadas de Roberto Alcázar y Pedrín


Eduardo Vañó (1911-1993), profesor de dibujo e historietista, es el creador gráfico de la popular serie Roberto Alcázar y Pedrín, la más longeva de la historia del cómic español, con 1219 números a lo largo de 35 años, además de extras, almanaques y numerosas reediciones. Todo un hito del cuadernillo de aventuras de mediados del siglo XX.
Con bastante frecuencia, se suele criticar las limitaciones artísticas de este dibujante, la extrema sencillez o tosquedad de sus propuestas, o la falta de inquietud en su evolución, que se advierte parcialmente anquilosada en un grafismo de corta solvencia.

Es verdad que el dibujo de Vañó no puede compararse con la frescura y el dinamismo de las viñetas de Ambrós, Darnís, Ortiz o Bermejo, compañeros suyos de los grandes éxitos del tebeo de aquellos años, pero en muchas ocasiones llegó a demostrar que detrás de ese estilo aparentemente limitado se encontraba un dibujante con excelentes capacidades para ofrecer resultados de mayor valía.

Y lo más importante, no olvidemos que todos estos dibujantes se enfrentaban a numerosas cortapisas e imposiciones en variados frentes, lo que sin duda influyó de una manera u otra en el azar de sus creaciones.

Estas portadas que presentamos hoy son sólo una pequeña muestra del buen hacer de Eduardo Vañó, al mismo tiempo que quieren rendir un sincero homenaje a un dibujante que tiene todo nuestro aprecio.













6 comentarios:

  1. Me parece fenomenal reconocer el trabajo de Vañó,
    más allá de estúpidos prejuicios intelectuales,
    analizar su obra desde el punto de vista histórico y de su calidad, sin más, y otorgarle la importancia que se merece.

    Saludos.

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  2. Pues, a pesar de todo, visualmente, Vañó sí evolucionó. Si sus primeras historietas tenían un dibujo de tirar de espaladas, en estas portadas tan solventes demuestra que supo fijarse bien en la labor de mejores dibujantes que él, para aprender y asimilar resoluciones de dibujo de las que él, no podemos rehuírlo, carecía.

    La verdad es que estas portadas que nos muestras, Jesús, son la prueba palpable de ese interesante desarrollo, yendo a más, de este autor, en cierto sentido, difícil de clasificar, casi por constituír un género en sí mismo.

    Un saludo!

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    Respuestas
    1. Pasé muchas horas contemplando y leyendo las aventuras de Roberto Alcázar y Pedrín. Fue una experiencia inolvidable. A mi modo de ver, algunas de aquellas historias eran bastantes interesantes e ingeniosas, con muchísimos ecos del cine, la cultura popular y los cómics de aventuras norteamericanos.
      En los 60 la evolución del dibujo fue muy evidente en la serie regular y lo mismo puede decirse de los episodios que aparecieron en la atractiva revista Extra, donde, por cierto, se publicaban historias cortas de Ambrós. Por esos años, Vañó tuvo la ayuda de sus dos hijos, Vicente y Eduardo.

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    2. No conozco mucho la obra de Vañó ya que mi iniciación en el mundo del comic es posterior ( con Trinca para ser exactos)
      pero estoy de acuerdo en que, las portadas, aunque algo limitadas son más que aceptables.

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  3. Sí, yo también lo he leído bastante, Jesús. Y Svimtus era uno de mis villanos favoritos, desde luego, un hallazgo de Vañó.
    Mira, quizá te diría que lo que más puede lastrar esta serie es, precisamente, lo que la hace casi única: su larga duración. Tal vez parezca contradictorio, pero es la sensación que me da. Si no se hubiera prolongado tanto en el tiempo...pero bueno, esto no es más que una opinión personal acerca de una serie perfectamente refrendada por el público a lo largo de tantos años, y que ofrecía una vía de escape genuina de la vida rutinaria.
    En cualquier caso, un hito de la historieta de este país.

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  4. Muchas gracias por esta entrada, me gustan todas estas portadas.

    Sobre la evolución en el dibujo de la serie:

    Eduardo Vañó padre (Eduardo Vañó Pastor) tenía una herida de guerra en la vista que se acentuó con el paso de los años y que poco a poco le fue mermando la visión. Debido a esto sus dos hijos, que colaboraban con él en el dibujo, cada vez tuvieron más protagonismo en la obra. Hasta tal punto fue así que cuando "Roberto Alcázar..." se canceló en 1976, debido a la bajada en las ventas, Vañó padre dio también por finalizada su carrera como dibujante y se retiró. Sus hijos en cambio siguieron dibujando en otros tebeos.

    En el siguiente link puede leerse una entrevista del 2006 a Eduardo Vañó hijo (Eduardo Vañó Ibarra) en donde cuenta, como testigo excepcional de esa época, de qué manera trabajó su familia en la conocida serie:

    http://www.autoresdecomic.com/Archivos/Archivo/Articulos/entrevistaEV/EntrevistaEV.html


    Más información sobre esta serie:

    http://www.tebeosfera.com/obras/series/roberto_alcazar_y_pedrin_valenciana_1941.html


    Saludos

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