jueves, 29 de noviembre de 2012

MÁQUINA VITAL. Guion y arte: Jack Kirby

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En un apartado lugar, científicos del gobierno han desarrollado varias unidades de un proyecto experimental de hombres-máquina, cuya compleja tecnología y posibilidades hacen de ellos los más avanzados robots jamás soñados. Pero el experimento parece fracasar cuando los robots presentan crisis de identidad, se desestabilizan mentalmente, y el gobierno debe decidir terminar con ellos. Sólo uno, el modelo X-51, que ha sido llevado aparte por uno de los científicos que desarrollan el experimento, consigue salir indemne. Abel Stark, el científico que lo ha salvado, lo ha educado con el mismo cariño y cuidado que dedicaría a su propio hijo, y el hombre-máquina no ha llegado a presentar los síntomas desquiciantes de sus compañeros de proyecto. Stark, sabedor de que el ejército vendrá también a destruir al modelo X-51, realiza una delicada operación para extraer del interior del cuerpo de X-51 un diminuto pero letal explosivo que los militares pueden detonar en cualquier momento para destruir al hombre-máquina. Una vez hecho esto, sin decirle nada del explosivo, Stark se despide de su hijo, y le envía lejos, diciéndole que se reunirá con él más adelante, aunque nosotros sabemos que ello no ocurrirá, ya que Stark sabe que tiene los minutos contados. Mientras sujeta la palpitante bomba en su mano, Stark piensa en su hijo, alejándose, y siente que ha hecho lo mismo que un verdadero padre haría con su hijo, al sacrificar su vida por la de él. Más adelante, en su periplo de iniciación por el mundo, X-51 conocerá al psicólogo Peter Spalding, quien enseguida se convertirá en un verdadero amigo en medio de un mundo hostil, que, en general lo rechaza y se atemoriza ante la presencia de la perfección y el poder que representa el hombre-máquina. A su vez, el coronel Kragg, quien, en un principio odiaba a las criaturas-máquina y sólo deseaba destruirlas a todas, verá cambiar este parecer y, poco a poco, se irá percatando de las admirables cualidades humanas que adornan a X-51, cualidades que no ve, en muchas ocasiones, en los congéneres de su misma especie, entre ellos un aspirante a Senador que pretende convertir su cruzada personal contra el hombre-máquina en un peldaño más para sus tortuosas aspiraciones políticas. Entretanto, una mortífera amenaza procedente del espacio interestelar en forma de invasión alienígena hará que X-51, hostigado por los militares, perseguido también por cierta misteriosa y poderosa Corporación para sus propios fines, y rechazado por una sociedad que le teme, tenga que tomar la decisión de poner todo su poder al límite para, jugándose su propia existencia, salvar a esa especie humana que le vilipendia, o hacerse a un lado y ver como todo perece a manos de los invasores. Sólo él puede hacerlo, y su mente está confusa. Los recuerdos vagos de las palabras de su padre, Stark, y cierto fortuito encuentro con un taxista negro, que algo sabe de minorías, le ayudarán a tomar la decisión final.




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Todo esto, que contiene suficiente trama básica como para armar con solvencia una de esas películas entretenidas tipo “thriller-fantástico-con-amenaza-de destrucción-del-mundo” que solemos ver de tanto en cuando, forma parte, entre muchas cosas más, de aquellos breves números que Jack Kirby hizo de Máquina Vital, allá por finales de los años 70. Arte y guión: Jack Kirby, rezaban los títulos de crédito. Verdaderamente, es extraordinario lo que Kirby consiguió en estos escasos nueve números de esta serie legendaria. El dinamismo desbordante, la inventiva chispeante, la espectacularidad de la acción, el dibujo rotundo y apabullador, pero también la reflexión profunda, la hondura de ciertas ideas, la acertada penetración en determinados aspectos de la conducta humana, hacen de esta pequeña saga una más de las hazañas (y son muchas, miles de páginas en realidad) de este singular dibujante y creador de viñetas. Yo he llegado a decir alguna vez que, como dibujante puro, académicamente hablando, Kirby puede tener sus numerosas lagunas. Pero como inventor de viñetas, como constructor de planchas, Kirby, acaso, y desde luego en su género, no tenga rival. Es una brutal máquina de continuidad visual y narrativa, sólo al alcance de unos pocos. Puede que otros dibujantes hubieran tomado esta historia y hubieran creado viñetas más finas, más medidas, más minuciosas, más introspectivas aún. Quizá. Pero dudo mucho que se pueda contar mejor en imágenes que como lo hace este juglar del cómic, este titán de la tinta china. Por lo demás, los diálogos de Máquina Vital están llenos de una profundidad que nos llega al fondo del corazón, porque, en el fondo, la peripecia de X-51 conforma la historia eterna del distinto, del diferente, del perseguido, del temido, del odiado, del traicionado...y ¿Quién no se ha sentido alguna vez, en su infancia, adolescencia o madurez, retratado en alguno de estos marcos? Si os tomáis unos minutos para leer los diálogos de estas viñetas que subo, comprobaréis que no es exagerado decir que sus palabras tañen cuerdas y resortes que a todo humano le acompañan y le inquietan a lo largo de su vida.



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La historia de Máquina Vital roza recovecos y resquicios humanos que, en muchas ocasiones, no deseamos airear demasiado, por incómodos, por peligrosos, por dolorosos. Leer Máquina Vital es asomarse a algunos de ellos y relexionar con cierta hondura sobre las dudas y cuestiones que plantean. Por todo eso, y también, cómo no, por su enorme dosis de entretenimiento puro, por su arrolladora energía, la energía de un maestro en la absoluta posesión de sus colosales cualidades creativas, es por lo que esta saga, esta pequeña gema de este gran joyero, no dejará indiferente a quien se acerque hasta sus memorables páginas.


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16 comentarios:

  1. Fantástica entrada, felicidades y gracias por darme a conocer esta joya.

    Saludos.

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  2. Todos sabeis que Kirby y yo no nos llevamos muy bien, no lo llego a entender. Pero estaentrada de gantry me ha dado un nuevo empujoncito en mi estima por este dibujante, los escaneos mke han encantado y la forma de explicarlo mas.

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  3. Gracias a ti, compañero.
    De verdad que esta obrita de Kirby es magnífica. Si la lees, a pesar de estar inconclusa (ya que Kirby la abandonó al concluír el número nueve para dejarla en manos de un Ditko que carecía de la potencia del maestro), creo que te encantará. Pasa un poco lo mismo que con su saga Los Eternos, que es una pena que no la llevara él mismo a un final redondo, siendo tan tremendamente absorbentes y fascinantes sus capítulos iniciales y su nudo.
    Pero quizá, todo esto, es lo que hace a estas joyitas alcanzar una valía especial,¿no? Acaso su imperfección, en este caso por su falta de finalización, es lo que las dota de un encanto especial.

    Un saludo!

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  4. Caray, debía de estar escribiendo el anterior comentario cuando Emilio hacía lo mismo con el suyo, y no lo había leído aún.
    Emilio, te diré la explicación que puedo darte para que Kirby te desconcierte: Kirby quizá sea el primer dibujante "de diseño" que conozca el tebeo, mucho antes de los modernismos que surgieron después. Sus anatomías que parecen desbordar los cuerpos que las contienen, sus poses extremas hasta el límite de la tensión, sus manchas de energía chisporroteante, sus inventos tecnológicos, sus dobles planchas apoteósicas, su épico y aparatoso lirismo...todo, todo le alejan de ese naturalismo que parecen tener otros dibujantes, incluso aquellos que lidian con los héroes de pijama largo. Yo creo que a Kirby no hay, necesariamente que intentar comprenderlo; acaso no haya más que abrir bien los poros y dejarse impregnar por esa maravillosa sensación de que cualquier cosa fantástica puede suceder al volver la página de uno de sus cómics. Quizá hay que ponerse en su mismo lugar y disfrutar simplemente con sus invenciones, ocurrencias y hechicerías sin número, con su imaginación honesta y su mirada de niño grande.
    No sé, pero, al menos, eso es lo que me pasa a mí cuando repaso sus obras, y, sobre todo, cuando me encuentro con que, algunas de ellas, además del entretenimiento más puro que te puedas echar a la cara, se apuesta por un tipo de honduras y reflexiones que te hacen reflexionar sobre aspectos que nos implican a todos como humanos.

    Un saludo, compañero!

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  5. En cierta ocasión, en la Carcel de Papel defendí lo que tu comentas, hay que dejarse llevar, el cómic es entretenimiento, ese al menos fue su origen, aunque luego aparezcan otros objetivos, igualmente válidos. Lo que no puede ni debe ser es que esos otros comics miren por encima a los demás. Esto último es lo que no soporto. Y quien lea un tebeo sin entretenerse que lo diga. O un libro de Garcia Márquez, por poner un ejemplo. Nadie lee una novela porque no le entretiene. Todas esas construcciones, teorías, etc, son añadidos que vienen luego, algunas de ellas para decir a los demás "yo me he enterado y tu no".

    Seguramente ya sea tarde para cogerle el gusto al maestro, pero por intentarlo que no quede.

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  6. Sí, ante todo, hemos de pasarlo bien, disfrutar con ello, claro. Si luego, además lo que leemos o vemos (en cine) nos proporciona material de reflexión, miel sobre hojuelas. Es lo ideal.

    Lo que sí ocurre, Emilio, es que supongo que lo de "entretenerse" tiene sus matices. Algunos se pueden entretener viendo "Rocky 6", mientras que a otros se les puede poner el pelo de punta de placer viendo "Solaris", de Tarkovsky, dos tipos de películas y de entender el cine seguramente irreconciliables, ¿no? De modo que "entretenido" encierra matices que hacen de ella una palabra compleja, con múltiples posibilidades y perspectivas.

    Personalmente,y por ilustrar lo que la palabra entretenido parece significar para mí, yo ando metido ahora en un libro del gran físico Michio Kaku, "Hiperespacio", que postula numerosas dimensiones ocultas, que analiza la relatividad einsteniana, la geometría riemanniana, y que desmenuza temas tan aparentemente insondables como la teoría de campos, las supercuerdas, los universos cuánticos, los agujeros de gusano, la curvatura de la luz ...Un volumen de más de 500 páginas que no a cualquiera, supongo, le parecería "entretenido". Pero, en fin , para mí lo es: entretenido, fascinante, cautivador, profundo y excitante como el mejor tebeo de aventuras.

    Volviendo a Kirby, yo te diría que no dejes de intentarlo, Emilio. Yo, desde luego, te recomendaría que le eches un buen vistazo, por ejemplo, a lo que Kirby hizo en los sesenta con Los cuatro fantásticos, una verdadera leyenda dentro de los cómics de tipos con superpoderes y uno de los hitos de este maestro mega-prolífico.

    Un saludo, compañero!

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  7. Me refería, sobre todo, a cuando se mira con desden al que lee porque se entretiene. Por supuesto, hay muchos niveles de entretenimiento. Últimamente, prefiero libros de ensayos, no novelas. Está claro que no los leo porque me aburren, pero es que a ciertas edades se le pide mas profundidad a lo que uno lee, porque si no es asi se vuelve predecible. Pero eso no quita que pueda gustarme leer el Mickey Mouse de Goottfredson, que no dudo que solo está hecho para entretener. Pero esa misma palabra, "solo", conlleva un juicio peyorativo que es lo que no me gusta. Un artesano puede llegar a las cotas mas elevadas del arte y, que sea entendible por todos, no le resta valor a esa obra de arte. No me gustan las actitudes elitistas, el "solo lo entiendo yo"

    En fin, un tema complejo. Y sigo dejando para mas adelante dos lecturas: Spiderman y Fantastic Four.

    (por cierto, no sabía de tu interés por la teoria de cuerdas)

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  8. Bueno, pero no lo dejes para mucho más adelante, Emilio. De verdad que los Fantastic Four de Kirby o Byrne merecen el esfuerzo de ponerse a ello, y también el Spidey de, por ejemplo, Romita padre. Otra etapa legendaria.

    Y lo de la teoría de cuerdas... bueno, me interesa cualquier cosa que pueda explicar un poco cómo y por qué es el cosmos que nos contiene y nos alberga, y supongo que las supercuerdas y aledaños son algunos de esos temas que tienen incidencia en todo ello, así que no está de más enterarse, o tratar de enterarse de esos asuntos. Y si es con libros tan agradables y "entendibles" como el de Kaku, mejor que mejor.

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  9. Bueno, he de confesarte que a mi también me interesan esas cosas, Stephen Hawking, Jay Gould, ciencia digerida por otros.

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  10. Y Richard Dawkins, Carl Sagan, Sam Harris...y siempre Charles Darwin, claro, el tipo que tuvo la más brillante y definitiva idea sobre la vida en la Tierra jamás concebida por hombre alguno. Esa idea que nos pone a la especie humana justamente en nuestro humilde lugar en la línea biológica del planeta, después de siglos de mirarnos con absurda arrogancia el ombligo como si fuésemos el no va más del universo.
    Personalmente, creo que es maravilloso, mucho más que infantiles creencias religiosas de que un padre barbudo nos vigila y cuida(¿?) de nosotros, el saber que compartimos hermandad y parentesco con cualquier organismo vivo de este pequeño planeta, desde el sencillo moho hasta la portentosa ballena blanca. Se congracia uno con el universo, en una comunión muy especial, al conocer que todo está hecho de los mismos átomos, células, aminoácidos, proteínas, etc.

    En fin, después de Darwin, notables científicos exclamaron, echándose las manos a la cabeza: "¡Cómo no se me ocurrió a mí antes!"

    Y no olvidemos al Punset, claro; entrañable, curioso e inquieto comunicador.

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  11. Me sumo, con vuestro permiso, a los apasionados de la ciencia y a los admiradores de Darwin y otros eminentes científicos. A mí también me gusta leer de vez en cuando libros de divulgación científica, véase Hawking, Sagan y compañía, incluido el buen doctor Isaac Asimov, que sabía como nadie acercar la ciencia a sus alumnos universitarios.

    Respecto a las recomendaciones superheroicas para Emilio, apoyo igualmente las etapas de los Fantastic Four de Kirby o de Byrne, y las de Spiderman de Romita Sr. Incluso me gustaría añadir los X-Men de Byrne, el Doctor Extraño de Ditko o de Colan, el Daredevil de Colan o de Miller o de Mazzucchelli, el Thor de Simonson, el Nick Furia de Steranko, los Nuevos Mutantes de Sienki, el Excalibur de Alan Davis, los Vengadores de John Buscema, el Batman de Neal Adams, el Superman de Byrne o de nuestro Carlos Pacheco, y muchos más. A nivel de guión, es cierto que este género puede llegar a abrumar por sus reiteraciones de tópicos y motivos, pero en cuanto al dibujo hay que reconocer que ha ofrecido verdaderas maravillas y no pocos atrevimientos estéticos. Una auténtica escuela de grandes genios de los lápices.

    UN abrazo.

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  12. He leido alguno de ellos, pero solo me ha gustado el Daredevil de Miller, el de Mazzuchelli y el Nick Fury de Steranko. El Batman de Neal Adams, regular. Creo que la clave está en leer un ciclo completo.

    Punset es otra de mi slecturas obligadas de los ultimos veranos.

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  13. En el fondo resulta mucho mas asombrosa la realidad evolutiva que cualquier modelo inventado por el ser humano. Todos venimos del mismo sitio, la unión de una celula con una bacteria. ¿Era asi? Es asombroso.

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  14. Pues yo me sumo a todas las recomendaciones de Jesús, cómo no. El género superheroico ha dado mucho juego, a pesar de lo limitado que pueda parecer. En cualquier caso,¿cómo no sentirse identificado con ese post-adolescente Peter Parker de Romita, metido en líos para salvar a su ciudad o al planeta, y a la vez teniendo que llevar una vida de ocultación que tantas veces le hace quedar mal con su adorada Gwen? ¿O quién no sintió una puñalada en el alma cuando los guionistas de la serie decidieron que la adorada rubia hiciese uno de los más hermosos cadáveres que el universo comiquero haya dado?
    Es verdad que el brillante dibujo de algunos artistas de este universo ha sido uno de los mayores alicientes de las sagas superheróicas, pero tampoco son escasos las solventes y hábiles tramas argumentales que,leídas a lo largo del tiempo, proporcionan una absorbente y gratificante sensación de "estar metido" dentro de los problemas que le pasan a tal o cual personaje.

    Y, por supuesto, Emilio, tienes mucha razón en que difícilmente puede haber algo más asombroso que la propia evolución de las especies. El título libro de Richard Dawkins "Evolución, el mayor espectáculo sobre la Tierra", es más que clarificador. Y pensar que todo comenzó con aquellas "sencillas" cianobacterias, las primeras que lograron realizar una suerte de fotosíntesis (imprescindible, y que luego sería decisiva para lanzar la evolución biológica del planeta)las que dispararon todo...Es sencillamente espectacular.

    Pero, bueno, también es espectacular que, en unos meses, casi de la nada, nazca un bebé, con sus manitas, órganos y cerebro, ¿verdad?
    O un elefante africano, o un tigre de bengala. Si no fuera porque es lo normal, sería casi increíble.

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  15. Me uno a la reivindicación que hacéis de varias obras maestras del género superheroico, aunque también habría que añadir que quizás Emilio tenga razón en algo, pues ciertas obras como el Batman de O'Neil y Adams (o el Green Lantern & Green Arrow de los mismos autores) probablemente no hayan envejecido tan bien a nivel de guión y planteamientos (que no de dibujo, por supuesto) como otras obras.

    Por el contrario hay otras obras que cuanto más envejecen más grandes se hacen, tanto a nivel de dibujo como de guión, y han terminado siendo prácticamente como la Biblia del género. Me refiero principalmente a obras como los 4 Fantásticos de Lee, Kirby & Sinnott y a los X-Men de Claremont, Byrne y Austin, auténticas obras maestras dentro de las obras maestras de la historia del medio.

    Saludos.

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