sábado, 27 de julio de 2013

LUIS GARCÍA: "El hombre al que llamaban monstruo"

Admirable y recordada historieta del gran LUIS GARCÍA.
Pletórico de talento, maestro de efectos y de técnicas del raspado, Luis García compone una serie de viñetas y páginas que van más allá de la propia historia que narran.
Los retratos mayúsculos -un Sidney Poitier increíble-, las miradas perpetuas, los contrapicados perfectos, las sombras constantes, y la maravilla hiperrealista y rotunda, son acaso algunas de las insignias de este tesoro gráfico de uno de los dibujantes más impresionantes que hayamos visto de este lado del Universo.

* * *
Se publicó en Vampus, 6 (MDE, 1972)
El original en inglés -"The Men Who Called Monster"- se publicó en Creepy, 43 (Warren, 1972)













12 comentarios:

  1. Magnifico trabajo de Luis García, maestro del hiperrealismo, fantástica composición y primeros planos, en especial la imagen del hombre-lobo, digna de una buena portada.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Histórica historieta, ya que aparte de la enorme calidad del dibujo de Luis, representó el primer beso interracial de la historia del cómic norteamericano, y ya sabemos todos lo que tardaron allí en aceptar según que cosas y en acabar con la segregación racial, apenas unos pocos años antes de la publicación de esta historieta... Y lo mejor de todo es que dice la leyenda que en realidad no ocurría exactamente eso, sino que fue un error en la traducción del guión original escrito en inglés... Genial.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Mo: no conocía la historia que comentas, lo que me hace admirar todavía más el trabajo de Luis.

    Le voy a mandar a Luis la entrada por si quiere comentarnos algo.

    Un abrazo y gracias por los comentarios a los dos.

    ResponderEliminar
  4. Copio aquí abajo lo que me ha contestado Luis:

    Hola, esta historieta es fundamental en mi trayectoria: significó un radical cambio de estilo motivado por el tema (el día antes de empezar esta historieta de terror estaba dibujando romance para los ingleses), yo jamás había dibujado historias de terror. El mayor reto fue encontrar mi forma, mi estilo gráfico y narrativo... Fue una experiencia complicada y fascinante. Muchas gracias por publicarla. Un abrazo, Luis

    ResponderEliminar
  5. Hola, Jesús, lo que Luis no explica fué el error o la mala interpretación que él tuvo con respecto a esta historia. El guionista Don McGregor, como indicación para esta escena en el cual el detective entrevista a la novia del joven desparecido era que “this is the clincher”, o sea el punto clave de la historia en el cual queria demostrar como la chica estaba afectada por lo que había sucedido con su novio. Ahora bien, el traductor o Luis mismo, no sé porqué razón, interpretaron esto como que el detective besaba a la chica, lo cual no tiene ningún sentido en la historia. Los personajes no sé conocen, y el detective está solo haciéndole unas preguntas a la chica. Encima de todo siguen hablando aunque se estan besando, y esto es debido a que los dibujantes no dibujaban los bocadillos, y se limitaban a dejar espacios vacíos para ello. A McGregor nunca se le hubiera ocurrido escribir una escena asi en un cómic, pues se lo hubieran prohibido. El hecho es que cuando llegó el trabajo de Luis, ya era muy tarde cambiar la viñeta en cuestión, y lo publicaron tal cual. Esto obtuvo un precedente en el cómic americano, pues como dice Mo, fué la primer vez que se publicaba un beso interracial en una revista de tebeos.

    Como dice Luis, en esta historia (que no recuerdo si fué su primera, pero en todo caso entre las primeras que dibujó para Warren) cambió completamente de estilo de dibujar; utilizando el lápiz, carboncillo, y un manchado de tinta con tela, esponja, etc, sin contar los rasgados con cuchilla. Utilizando fotos para obtener un dibujo más realista, se inventó practicamente el primer cómic hiperrealista (aunque sé que a Luis no le gusta este termino). No sólo eso, si no que su trabajo para Warren le abrió las puertas en su carrera artística, como para el trabajo que luego relizaría para la mítica revista francesa Pilote, y de como congenió con su simpático editor y jefe de redacción René Goscinny, que ante el asombro de Luis hablaba español perfectamente (Goscinny de peque vivió en Argentina). Ademas inspiró varios de los jovenes artistas españoles que luego le siguieron y trabajaron para Warren, entre los cuales vale la pena destacar a Joaquin Blázquez e Isidre Monés, entre otros. Inclusive Pepe Gonzalez, quién había sido la inspiración de Luis en su época de dibujante de historias románticas para el mercado inglés, empezó a utilizar el lápiz y el carboncillo después de ver el trabajo que Luis estaba haciendo para Warren. Pero no sólo fueron artistas españoles que percataron el trabajo de Luis. El dibujante británico Paul Neary, quien encontrara inspiración en el trabajo de Maroto, y después en el de Victor de la Fuente, se copió varias viñetas de Luis, descaradamente, pues ambos trabajos aparecieron en las revistas de Warren.

    Ahora, aunque todos los guionistas americanos pedían que fuese Maroto el que ilustrara sus guiones, después de ver el trabajo de Luis García, todos pedían a por él.

    Como dato curioso, después de esta historia, Don McGregor quedó catalogado como el mejor guionista de historietas con héroes de color. Cuando a los mediados de los 70, y gracias al suceso del cine “blaxploitation”, Marvel empezó a publicar series con superhéroes negros, fué a Don McGregor a quien llamaron para escribir los guiones, gracias al “error” que cometió Luis Gracía con esta historia, y guionizó series como Luke Cage, Black Panther, hasta concretizar con una de las primeras novelas gráficas publicadas en los EEUU, “Sabre”. Como dato curioso, McGregor pidió que Sabre tuviera las facciones de Jimi Hendrix, pero el dibujante Paul Gulacy lo dibujó con las facciones de un Clint Eastwood “negro”.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Diego:
      Muchas gracias por toda la información que nos aportas. Es una información muy interesante y a mí personalmente me encanta conocer las entretelas de aquellos años prodigiosos y conocer las anécdotas más importantes de nuestros queridos dibujantes.

      Que Luis ha sido muy imitado, es algo bastante evidente. La viñeta que comentas la hemos visto repetida por muchos sitios. El otro día sin ir más lejos la vi en cierta publicidad on-line.
      (Luis, Pepe, Víctor de la Fuente... son autores que han servido de guía, modelo o inspiración a muchísimos dibujantes).

      En cualquier caso, mi intención era rendir un pequeño homenaje a ese genio del dibujo que dice llamarse Luis García.

      Un abrazo

      Eliminar
  6. Gran artículo el de Tebeosfera.

    Ismamelón Sobrino

    ResponderEliminar
  7. Magnifico artículo en Tebeosfera.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  8. Uf! supongo que me soltaréis a los perros, pero no estoy de acuerdo con ninguno.
    No es que no me haya gustado el tebeo, es que en mi opinión no es un tebeo: es una fotonovela. Realizada de otro modo, a mano, con mucho más trabajo, pero con igual resultado.
    Dibujar un Western no es llenar viñetas con dibujos de John Wayne y Walter Brennan. Dibujar un tebeo de época no es dibujar a Erroll Flynn y Stewart Granger espada en mano, y, como en el tebeo que nos ocupa, dibujar un tebeo de terror no es dibujar a Sidney Poitier acompañado de ilustraciones sacadas del "famous Monsters del cine".
    Por suerte, no llega al nivel del "Magnum song" de Jean Claude Claeys, principalmente por que Luis García tiene muchos más recursos como ILUSTRADOR que él. No tengo nada en contra de Luis García: creo que es uno de los mejores ilustradores que existen. sólo pongo en duda que su estilo sea el más adecuado para hacer tebeos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te preocupes Álvaro: para gustos están los colores.
      Lo primero, gracias por dejar tu opinión, que es bien recibida, aunque desde luego no coincido con ella en nada.
      Para mí Luis García es de entrada un dibujante genial, lleno de numerosos recursos, como tú mismo apuntas.
      Y también es, a mi modo de ver, un gran autor de cómic. Yo diría que es cuestión de estilo y de perspectiva. Su dibujo es muy fotográfico, sin duda, pero eso, a mi juicio, no impide que esté participando plenamente de una historia (En Nova-2, por ejemplo, es innegable la fuerza y la coherencia de la historia que se está narrando). Para mí las viñetas pueden llenarse de lo que sea, siempre que esté bien dibujado y tenga sentido en la secuencia.
      Una gran parte de los personajes más famosos del cómic reproducen en alguna medida un perfil cinematográfico, desde Rip Kirby hasta Blueberry y Ken Parker.
      Pienso justo al revés que tú: Luis es uno de los más grandes del cómic, con un estilo muy personal que resulta inimitable e intransferible. Su manera de encarar las viñetas es muy diferente a otras, sin duda, mucho más centrada en la verosimilitud de sus dibujos que en el dinamismo de sus escenas. Pero todo ello no anula ni un ápice su genialidad y su hermosura gráfica.

      Ese se mi punto de vista.

      Un saludo.

      Eliminar
  9. Aunque con retraso, un homenaje a Luis García, lo contaba el otro día en m blog, cuando fuí a pedir trabajo en S.I. alla por el 73, Toutain me dió unos Creepys (supongo para desmoralizarme) y me encontré con esa historieta, me acongojé, pero al tiempo vi lo que podía hacerse con un lápiz, esa historia y los guiones de Beá, me marcaron para siempre.
    Jesús, la calidad del lápiz en la impresión del Creepy es alucinante, aquí parece un poco foto quemada.
    En cuanto a su capacidad (o interes) para componer ilustraciones y no sólo narrar historias, no voy a entrar, muchos de nosotros y muchos de mis referentes, adolecen(íamos) de esta característica, yo diría que era una forma de plantear el cómic más europea, y que posiblemente fué una de las bases de éxito en américa..

    ResponderEliminar