miércoles, 22 de enero de 2014

ACUARELAS DE EMILIO GIL VÁZQUEZ.


La mínima expresión de un árbol, solo posible después de toda una vida dedicada  a la acuarela.

La pintura en negativo, el blanco es el papel, los trazos de color son mínimos, muy leves.

La composición excéntrica. Un alarde. Las tres cuartas partes del cuadro están en blanco.


Y al final del camino, la abstracción.


1 comentario: