viernes, 1 de enero de 2016

LA DENSIDAD NARRATIVA

Últimamente vengo observando en la web como se desarrolla el interesante debate sobre el dibujo en la historieta, pero nada se dice respecto del guión, pues parece que en el plano intelectual hemos llegado a una conclusión inapelable: la narración gráfica es conceptualmente indivisible, algo así como el misterio de la Santísima Trinidad, que no hay quien lo entienda pero es requisito de admisión.

Sin embargo, la realidad es tozuda y no se deja manipular. Oesterheld, Goscinny, Lee, Wood, Charlier, Moore, Mora, Falk ... todos guionistas y responsables directos de grandes éxitos del cómic, nos demuestran no solo que el guión existe, sino que puede llegar a ser crucial en un tebeo, siendo pues susceptible de análisis independiente, lo mismo que el dibujo.

Cuando compro un tebeo pido, ante todo, pasar un buen rato con su lectura. Nada mas y nada menos. A cambio de un determinado desembolso de dinero esperamos conseguir ese buen rato, en caso contrario nos sentiremos defraudados.

El apartado gráfico es decisivo en el momento de la compra, si no atrae no se adquiere, a no ser que medie un conocimiento previo, a través de un amigo o un artículo. Luego vendrá la primera hojeada del libro, en casa, sentado, disfrutando del dibujo, deteniéndome en alguna viñeta. Y, por fin, cuando encuentro un hueco, viene su lectura, disfrutando de la historia sin buscar nada mas. Y aquí es cuando se decide si es un buen tebeo, cuando la historia nos atrapa, o no. Para ello, ha de ser una buena historia y ha de estar bien contada. Luego vendrán las segundas, y sucesivas lecturas, todo dependerá de lo que me haya gustado.

Sin embargo, en todo este proceso hay algo que cada vez considero mas importante, que va cogiendo mas peso en la valoración de un tebeo, y que podríamos llamar la densidad narrativa. Me explico. Si de un tebeo se espera nos haga pasar un buen rato, cuanto mas largo mejor, y a la inversa, de modo que finalmente existirá un valor límite por debajo del cual no valdrá la pena adquirirlo. Es esto lo que llamo densidad narrativa, siendo factible su medida con valores objetivos mediante la siguiente fórmula:

DENSIDAD NARRATIVA =PRECIO DEL TEBEO / TIEMPO DE LECTURA (€/ min) 

En la literatura el valor obtenido sería mas o menos constante, el comprador sabe el resultado con solo echar un vistazo al libro. No sucede así con un tebeo, la dispersión es muy alta y es que depende de muchos factores, desde la complejidad del guión, de la forma de narrarlo, del tipo de dibujo, de la cantidad de diálogos, etc.

Un Blueberry tiene mayor densidad narrativa que un Jeremiah, o una obra de Pratt que una de Pellejero. Hay obras que requieren de mas tiempo para aprehenderlas, para hacerlas nuestras, y últimamente me saben a poco aquellas obras que termino en un instante, dejándome insatisfecho. Los Muertos Vivientes tienen una elevada densidad, como también la tiene El Lobo Solitario. Arzach es un claro ejemplo de densidad narrativa baja, parcialmente cubierta por la expresividad del dibujo de Moebius, que te hace detener la vista a cada paso, pero no lo suficiente. The Spirit tiene también una elevada densidad, aunque hay veces que condensa la nrración mas de lo preciso, haciendo complicada su lectura. Víctor de la Fuente, impecable a nivel gráfico, adolece de contenido potente en sus obras mas personales, que se acaban demasiado rápido. Esteban Maroto se recrea en lo formal mas de lo preciso. Frank Miller resulta mucho mas denso en Batman DK que en 300.

Habrá lectores que prefieran libros con alta densidad, otros a los que le de igual y, finalmente, lectores a los que la densidad elevada les abrume. Cuestión de gustos, si, pero cuantificable. 

En fin, este no deja de ser un intento de objetivizar los valores para medir el grado de satisfacción de los lectores.

9 comentarios:

  1. REcuperando un artículo de Tangencias.

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  2. ¡Feliz Año, Emilio! Pues si la entrada era de Tangencias, no la recuerdo si la leí o comenté, porque me suena a "nueva".
    En lo del dibujo y el guión, estoy contigo. Lo que pasa es que mencionas a los guionistas, y luego están también los guionistas-dibujantes, que a veces tienen más peso por el guión que por su dibujo en el gusto de uno
    En lo del apartado gráfico a la hora de comprar, también coincido, y también en la recomendación de algún amigo. Es decir, que a veces el dibujo en algún tebeo igual no me llama mucho, pero alguien me dice que el cómic está muy bien y al final te das cuenta de que el dibujo "funciona" para esa historia y está igual de bien (o mejor) que otro dibujo que igual en principio te atraía más.
    Sobre lo de la densidad narrativa y tu fórmula ya no lo tengo tan claro (aunque me ha hecho gracia, eso sí). ¿Qué densidad narrativa tiene Jesuita Joe, por ejemplo? En ese caso menos que otras de Pellejero. Porque su tiempo de "lectura" es más bien breve. Vamos, que sí, que un tebeo que "dura más" en principio parece que puede disfrutarse más, pero no tiene por qué ser así. Y menos aún cuando nos olvidamos de la variable precio. Porque una vez que ya has comprado el tebeo y ha pasado un tiempo, o si te lo han dejado, o si lo has leído en la biblioteca, te va a dar igual lo que costó, y también si es más largo, corto, etc... Te quedas con lo que te produce, las emociones que te crea y ya está. A veces te sentirás "estafado" (aunque no lo hayas comprado; me refiero al sentimiento) por su brevedad o porque apenas tiene diálogos y otras pensarás que es un cómic genial precisamente por ese mismo motivo y por lo bien que lo ha hecho el autor economizando textos, diálogos, viñetas (qué sé yo; añade los motivos que se te ocurran).
    Un saludito.

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  3. Este artículo lo he publicado de nuevo precisamente por que sabía quepodía dar que hablar. Hay veces en que escribes algo con lo que ni tu mismo estás de acuerdo al 100 %. Pero hay detrás de las palabras un transfondo con el que si estaba y sigo estando de acuerdo. Se ha pecado mucho de cómics vacíos de contenido, en los que al final te sientes estafado, era todo dibujo y poco mas. Sobre todo tras las filas de Metal Hurlant. Ese rechazo hacia GOscinny y Charlier fue un gran error. Sus tebeos están llenos de contenido. Incluso Manara y su Giuseppe Bergman me parece que está lleno de palabras vacías. La formula mas que nada es una llamada de atención, una provocación, porque si no , por aqui nadie dice nada, es amas cómodo el facebook, mas fácil.

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  4. Y Feliz Año, que sea al menos algo mejor que este, que al menos nos de algo de ilusión.

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  5. Ese rechazo que mencionas era lo de matar al padre típico de las nuevas generaciones. Es como los de la "Nouvelle Vague" cargándose a los anteriores cineastas francesas (y ya cuando estaban dentro reconociendo que igual se pasaron). No recuerdo qué dibujante o autor se sentía fatal por "oponerse" a Coscinny cuando todo aquello (¿sería Gotlib?; no me acuerdo).
    Lo de que nadie diga nada...Me temo que lo de los blogs está muy-muy apagado. Ya da igual lo que digas. Pero bueno, aún quedamos unos cuantos.
    Otro saludito.

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  6. Lo de la falta de guión es obvia desde hace muuuucho tiempo, véase claro ejemplo no sólo tebeos USA, sino españoles como Super López, pues dejando de lado más o menos los 10 primeros, el resto n o vale casi ni para uso higiénico... con recordar algunos dan ganas de deglutir.

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  7. Ese equilibrio es el que todos buscamos al comprar un comic y que logramos en contadas ocasiones. Por eso acudir a un Goscinny es casi una obligación de vez en cuando, o Franquín, Herge, Tezuka. Grandes narradores y eso que de vez en cuando algo vanguardista me gusta consumir, pero en dosis pequeñas jeje. Soy seguidor de tus blogs desde hace tiempo y me ha encantado comprobar que sigue en la brecha.

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  8. Ese equilibrio es el que todos buscamos al comprar un comic y que logramos en contadas ocasiones. Por eso acudir a un Goscinny es casi una obligación de vez en cuando, o Franquín, Herge, Tezuka. Grandes narradores y eso que de vez en cuando algo vanguardista me gusta consumir, pero en dosis pequeñas jeje. Soy seguidor de tus blogs desde hace tiempo y me ha encantado comprobar que sigue en la brecha.

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